Apuestas y Ramas
Trip estaba llegando tarde, otra vez. A pesar de haber salido lo más temprano que pudo de su aldea, su viaje a la sala de reuniones del "Consejo Apostólico del Segundo Amanecer" había sido continuamente interrumpido por diversas ocurrencias. Alguien necesitaba cambiar una rueda de su carreta y Trip estaba cerca. Un comerciante Koala y un comprador felino discutían sobre el intercambio de Garinhas, moneda oficial del reino, por Rings; y Trip tuvo que intervenir antes de que saltaran los primeros insultos xenofóbicos. Un grupo de niños habían perdido la pelota con la que jugaban y Trip no solo la buscó por ellos, sino que hizo de portera para uno de los equipos, hasta que un balonazo en la frente le recordó que tenía una reunión urgente.
Aún tenía la comida del almuerzo danzando en su estómago, había preferido almorzar primero antes de quedarse Gaia sabe cuanto tiempo en reunión muriéndose de hambre. Pero con el ajetreo, la ansiedad y el estrés encima, estaba comenzando a marearse, sintiendo como la comida intentaba trepar por su traquea. Tragó fuerte y aceleró el paso, lo más rápido que llegase a sentarse en la sala de reunión, mejor.
Sin embargo, estando a solo un par de metros de la entrada a la pirámide del ayuntamiento, Trip tuvo uno de sus clásicos tropiezos. La lagarto pudo ver en cámara lenta como su rostro se acercaba al suelo. Palideció, pues aún sentía la comida queriendo salir, y si llegaba a caer sobre su estomago... bueno, mejor seria no imaginarlo. Pero, al último milisegundo, se detuvo súbitamente. Se quedó suspendida en el aire, los ojos bien abiertos, su aliento soplando la arena del suelo. Luego sintió como era elevada y apartada bruscamente a un lado.
Cuando levantó la mirada, pudo ver un conjunto de patas mecánicas que elevaban una Capucha Purpura del suelo. Por la parte baja de la capucha colgaban un par de flácidas colas amarillas. Era la primera vez en semanas que Trip lo veía de nuevo.
"¡Tails-!", la lagarto se interrumpió a medio camino para corregirse, pero era demasiado tarde.
La figura encapuchada se detuvo y volteó. Trip quedó petrificada al ver los ojos ennegrecidos que le veían con despreció. Tragó saliva.
"Digo... ¡M-Miles! B-buenas Tardes...", antes de que pudiera terminar su frase, Tails ya se había ido.
Trip soltó un largo suspiro. Odiaba ver a Tails directamente a los ojos, no por miedo, sino porque le causaba tristeza. Algo horrible le había ocurrido, algo que le había vuelto más arisco, brusco, y que tornó sus ojos negros. Algo con lo cual nadie parecía poder ayudarle, ni siquiera Blaze o Silver con el poder de las Esmeraldas del Sol.
Trip se limpió el polvo de encima y se adentró en el recinto, no servía de nada lamentarse. Había trabajo que hacer.
Al parecer la lagarto no estaba tan atrasada como pensaba. En la sala de reuniones, además de Tails, que permanecía en silencio e inerte en la punta más alejada de la amplia mesa triangular, Trip encontró a Mighty y Ray. Estaban discutiendo, quizás el tema de siempre. Trip lo intuyó por como Mighty le quitaba la capucha de encima a la Ardilla.
"¡Ya te lo he dicho un millón de veces! ¡Debes tomar el sol! ¡El verdadero Sol! ¡No puedes andar como esos fanáticos huyendo de la luz solar! ¡Vas a terminar enfermándote!", decía el armadillo.
"¡P-P-Pero la señorita H-hathor dice que-que nuestra reina e-es suficiente p-p-para nosotros!", protestaba Ray mientras intentaba volver a ponerse la capucha.
"¡No lo es! Ray, sabes que Hathor no es de confianza y... Ah, Buenas Tardes, Señorita Trip", Mighty inmediatamente recuperó la compostura y tomó asiento, a lo que Ray aprovechó para encapucharse de nuevo.
"Buenas Tardes, Mighty. Ray, estamos bajo techo, no es necesario que uses la capucha aquí".
Ray a regañadientes se volvió a quitar la capucha, Mighty le guiñó el ojo a Trip como forma de agradecimiento, y Trip le imitó de vuelta.
"N-no entiendo c-cual e-es el p-problema. Si-si la señorita Hathor si-siempre está c-cubierta y se ve s-sana", decía entre pucheros la ardilla.
"Su pelaje es blanco. Normal que no puedas distinguir que está pálida por falta de Vitamina B".
"M-miles siempre anda c-con su capucha y no le dices na-nada".
"Miles... es Miles. Tu eres tu".
"Existen otras formas de mostrar tu devoción a la reina, Ray", intervino Trip.
En ese momento llegó a la sala de reunión Marine. De forma estrepitosa y escandalosa, con la barbilla elevada y dando largas zancadas, mostrando un porte de prepotencia que le sobrepasaba.
"¿Cómo se encuentran está maravillosa mañana, lobos de agua dulce? Yo, la Apóstol más favorita de nuestro Segundo Amanecer, estoy que si me distraigo, salgo levitando de la alegría"
"Lo sabemos 'Capitana'", dijo de forma sarcástica el armadillo.
"Oh, buen intento, Conchita de Mango podrido. Pero hoy estoy de tan buen humor, que voy ignorar por completo tu falta de respetó hacia mi"
"Como usted diga, 'Capitana''"
Trip tuvo que detener a Marine de que tomara una de las sillas y la lanzara hacia Mighty.
"¡Ca-capitana, por favor! ¡Este no es el lugar ni esas son las maneras!. Sea la... eh... más madura e ignore las provocaciones de este irrespetuoso ¿Si?", Trip intentó calmar la situación.
Lentamente la mapache bajó la silla y tomó asiento en ella. Mientras Trip suspiraba aliviada, Mighty soltaba un bufido de gracia.
"Tienes suerte de que Resbalones esté aquí para salvar tu trasero, Conchita"
"Capitana ¿Por qué me llama resbalones? Si yo me tropiezo, no me resbalo..." cuestionó la lagarto.
Marine se quedó un buen rato mirando a Trip, su mente en blanco.
"¡Rayos! Eh... H-hagamos como que siempre te he llamado 'Tropezones' ¿Vale?"
Trip levantó el pulgar en señal de aprobación, Mighty luchaba por no reírse.
"Oiga, Ca-capitana", Ray levantó la mano como si estuviera en clases. "Usted t-también e-es muy d-devota a la r-reina, pero casi n-nunca la veo usar la c-capucha..."
"Los marineros de verdad no usan capucha".
"¿Cómo puedes ser un Marinero sin un mar?", preguntó Mighty.
"¿No hay mar? ¡No hay problema!", Marine se paró sobre la mesa. "¡El mar corre por mis venas, y lo llevó conmigo para ayudarme a gobernar los siete cielos-!".
"Por favor Marine, bájate de la mesa", la voz de Lupe se oyó desde el otro lado de la sala. Marine inmediatamente obedeció sin rechistar.
La líder de la Manada de Lobos pasó al lado de todos los presentes para saludarles, a excepción de Tails, y terminó sentándose al lado de Trip. Con su presencia, parecía como si una madre hubiera llegado a la casa y todos sus niños intentaran comportarse bien frente a ella. Su porte era sobrecogedor, solo superado por la propia Blaze, ni siquiera Hathor era capaz de eso. A Trip le parecía admirable.
A los pocos minutos Hathor hizo acto de presencia, desprovista de su exuberante túnica, solo llevando un modesto vestido lavanda. Se posicionó en uno de los extremos de la mesa triangular e hizo un recuento de los presentes.
"¿Aún no ha llegado el Maestro Silver?"
"Debe de estar atendiendo a la reina", comentó Lupe.
"Bien, Quizá podamos comenzar ya la reunión en lugar de esperarle", Hathor se aclaró la garganta. "Me alegro de poder verle aquí, Maestro Prower. Su ausencia fue notable en la ceremonia de ayer..."
"Sus rituales religiosos no son de mi interés", a Trip siempre se le ponía la piel de gallina cuando oía a Tails hablar. Su voz sonaba antinatural, ronca y rasposa, como si alguien más hablara a través de él. "Ni mucho menos lo son estas inútiles reuniones. Solo he venido a dar mi informe"
Hathor suspiró he hizo un ademán para indicar a Tails que hablará.
"He revisado los camiones que la Manada de Lobos decomisó al Reino de Acorn. Con sus piezas seré capaz de restituir la nave que la Marina Celeste perdió en su última incursión. Con los Meta-Cuarzos adquiridos de los prisioneros será posible actualizar a la Manada de Lobos como la Jefa Lupe pidió, aunque solo una parte pequeña de las fuerzas. También revisé los Meta-Cuarzos de los prisioneros..."
"Invitados", corrigió Hathor.
"... de la Capitana Marine, aunque la Reina me indicó expresamente que los devolviera a sus dueños", Tails sonaba especialmente molesto por esto último. "Con todas las Esmeraldas del Sol recuperadas, El funcionamiento del Separador Molecular Trans-dimensional es más factible, pero necesito hacer más pruebas. Eso es todo."
Tails comenzó a moverse con su patas mecánicas en dirección a la salida. Cuando pasó al lado de Trip, está reaccionó:
"¡Miles! ¡Sonic está vivo! ¡Y Amy, y Knuckles, y Sticks! ¡Están bien! ¿No fuiste a verlos...?", pero cuando la chica terminó de hablar, Tails ya se había ido.
Trip bajó la cabeza y colapsó sobre el espaldar de su silla, derrotada. Sintió como Lupe posaba su mano sobre su hombro para animarla.
En ese momento llegó Silver a la sala.
"Esperó que la reunión sea breve, no se cuanto tiempo mi reina permanezca durmiendo"
"Será breve, Maestro Silver", confirmó Hathor. "Ya el Maestro Prower aclaró la mitad de los puntos. Podemos pasar a lo siguiente... ¡Bien! Considero que esta jornada ha sido sobresaliente, tanto por la recuperación de todas las Esmeraldas de nuestra reina como por la aprensión de los violentos efectivos del reino del norte. Las maestras Marine y Lupe han realizado un trabajo excepcional, sin bajas o heridos..."
"¿Que hay de la chica lémur que la reina atacó o los demás Freedom Fighters?", cuestionó Lupe.
"Me refiero a heridos por nuestra parte. En fin, como ya el Maestro Prower nos ha indicado, él se pondrá a trabajar con las Esmeraldas. Lo que queda es ver qué se va a hacer con los prisioneros".
"¿No seria mejor liberarlos y ya?", preguntó Trip.
"No seria lo más acertado"
"Entonces ¿Qué? ¿Los mandaras a eliminar como a los ladrones de la Esmeralda gris, los Babylon?", comentó Mighty.
"Esa... fue una orden extraordinaria producto de las circunstancias..."
"Mi reina ya ha expresado que le desagrada que te tomes estas libertades dando órdenes" , añadió Silver. "Ella pidió específicamente que solo se recuperasen las esmeraldas, no una masacre."
Hathor se removió incomoda.
"Y-yo solo tomé la decisión que parecía la más adecuada en el momento. Estamos hablando de una Esmeralda del Sol, su poder en las manos equivocadas puede suponer un gran peligro..."
"Hathor, eran solo un montón de niños..."
"¡¿Y cómo se supone que iba yo a saber eso?!", la súbita reacción de Hathor tomó a todos por sorpresa, incluso a ella misma. Tomó aliento, se aplanó los pelos encrespados e intentó proseguir de forma más sosegada. "Los informes sobre el ladrón de la esmeralda fueron vagos desde un principio. Primero se dijo que fue un solo ladrón, luego supimos que estaba con la banda de los Babylon, y al final resulta que fueron estos... 'invitados' de la reina, los dos erizos, quienes orquestaron el robo. En tales circunstancias inciertas, me resultaba irresponsable no actuar de forma precavida y evitar que algo así llegase a repetirse. Sin embargo, la Maestra Marine fue muy profesional y pudo actuar correctamente pese a las órdenes."
"Ok, digamos que te compro esa excusa", concedió Mighty. "¿Cual es tu plan con los Freedom Fighters?"
"Imagino que planeas usarlos como comodín ¿No Hathor?", dijo Lupe.
"Ciertamente, seria tonto no aprovechar la situación"
"¿A qué se refieren?", cuestionó Trip.
"Los llamados 'Freedom Fighters' han estado especialmente belicosos estas últimas semanas, y como ya ha comprobado la Maestra Lupe, se están acercando peligrosamente a nuestros dominios. Pese a la asistencia del Maestro Prower, nuestro número superior y la Marina Celeste, nos encontramos en desventaja militar frente a ellos y su aborrecible Meta-Cuarzo. Los cuarzos decomisados a los prisioneros no serán suficientes para suplir a todas nuestras fuerzas. Así que..."
"¿Quieres intercambiar los prisioneros por Meta-Cuarzo? , dedujo Mighty. "¿De verdad crees que harían eso? ¿Darnos un poco de sus propias armas?"
"Seria cuestión de ver si valoran más a sus hombres o mantener su supremacía militar", comentó Lupe.
"Exacto. También es un asunto de imagen pública para ellos. Un Reino cuyas fuerzas armadas se hacen llamar los 'Freedom Fighter' (Luchadores por la libertad) no pueden darse el lujo de abandonar a sus hombres. Creo que debemos aprovechar esa ventaja y hacer la apuesta".
"¿Y si la apuesta falla?", preguntó Trip. "¿Que pasará con los prisioneros si no se llega a un acuerdo con el Reino de Acorn?"
La sala se mantuvo en silencio, un silencio denso y opresivo. Entonces Hathor hizo dos pequeños aplausos, juntó sus manos y puso una sonrisa.
"Mejor mantengamos el optimismo. En los días siguientes se hará contacto con el Reino del Norte para empezar las negociaciones. ¿Alguna objeción?", Nadie se opuso. "Entonces podemos dar por terminada la reunión. Muchas gracias por su asistencia"
Sonic y compañía se encontraban tomando su almuerzo en el gran comedor comunal de la tribu Sungazer, rodeados del bullicio de los lagartos. De vez en cuando se veía a uno que otro lobo o felino rondando por allí, charlando con sus amigos escamados, pero el lugar era dominado por reptiles casi por completo: niños, jóvenes, adultos y viejos, todos disfrutando la comida... todos excepto Cream.
La joven coneja estaba pensativa. Frente a ella el plato de comida estaba a medio comer. Cream dibujaba círculos en el pequeño montón de guisantes con el tenedor. No podía quitarse de la cabeza la reacción de Blaze cuando Sonic mencionó a Tails, o los ojos oscuros de la gata, o el ritual extraño en la pirámide, ni mucho menos el estado en que estaban la Capitana Tangle y sus compañeros apresados. Una sensación de culpa le cerraba la traquea y le hacia imposible comer.
Entonces una gran manopla acercándose a su plato le sacó de su tren de pensamiento.
"¿Vas a comerte eso, niña?", preguntó el gran equidna rojo con la boca llena de comida.
"No hable con la boca llena, señor Knuckles. Y ya se ha comido tres platos..."
"Niña, estuve casi una semana dormido, me muero de hambre. ¿Te vas a comer eso o no?"
"Déjala que coma a su ritmo, Knuckle-head", intervino Sonic al lado contrario de la mesa. "Si no come bien, va a afectar su crecimiento. ¿A que no, Ames?", el erizo volteó en dirección a Amy, que comía a su lado. Cuando sus ojos se encontraron con los de la eriza, esta apartó la mirada furiosa. "¿En serio? ¿Todavía estás molesta?".
"Señorita Amy, no se enoje con el Señor Sonic. Al fin y al cabo, fui yo quien no siguió correctamente sus indicaciones..."
Amy dio un golpe en la mesa, todos tragaron saliva.
"¿La oíste, señor 'Me creo más listo que los listos'? ¿Ves lo que hacen tus truquitos mentales baratos?", regañó la eriza al velocista.
"E-en mi defensa... Ella esta sana y salva, así que..."
"Azul, yo que tu cerraría la boca", sugirió Sticks sentada al lado de Knuckles.
Sonic bajó la cabeza y siguió comiendo mientras Amy intentaba asesinarlo con la mirada.
"Erizo, si sigues así, te será más difícil negar que tu y Amy son pareja", bromeaba Knuckles mientras se servía la mitad del plato de Cream en su propio plato.
"¡Oh, cierto que estabas dormido y no te enteraste!", exclamó Sticks.
"¿Enterarme de qué?"
"Esos dos ya están saliendo"
"¿Salir a donde? ¿Descubrieron como escapar de aquí?"
"Son pareja, Señor Knuckles", aclaró Cream.
Knuckles se quedó mirando a los dos erizos, cambiando entre mirar a Sonic y luego a Amy, hasta que se quedó observando al velocista con un profundo desprecio.
"Maldito inútil..."
"¡¿Perdón?!"
"Eh, llora todo lo que quieras después, pero primero paga", Sticks puso su mano para recibir algo, a lo que Knuckles le entregó un puñado de Rings.
"¿Estaban apostando con nosotros?", Sonic estaba indignado.
"¿Knuckles, apostaste en mi contra...?", Amy estaba desilusionada.
"Cometí el error de confiar demasiado en el temple de este inútil de azul"
"Mamá siempre dice que las apuestas son malas", comentó Cream.
"Si pierdes, por su puesto que lo son", respondía Sticks contando sus Rings.
"Ok, suficiente", Sonic se levantó de su asiento. "Mighty nos dijo que como invitados que somos, podemos pasear por allí siempre y cuando no salgamos del país. Intentemos tomarnos un rato cada uno por su cuenta para ver qué averiguamos. ¿Vale?. Yo intentaré ver si puedo encontrar a Tails", el erizo se rascaba la punta de la nariz con insistencia. "No entiendo por qué nos lo ocultan tanto..."
"Me parece bien", dijo Knuckles mientras tragaba lo último que quedaba de su plato y se levantaba. "Yo iré a hablar con Trip y Mighty para saber por qué los Sungazer están lejos de las Northstar Islands, y por qué le sirven a Blaze."
"Voy contigo", mencionó Sticks mientras sacaba de entre sus ropajes su cámara fotográfica. "Este lugar es muy interesante, sería una lastima no tomar un par de fotos".
"¿De donde sacaste eso? ¿Mighty no nos había decomisado todo?".
"Ella casi le arranca el brazo a mordiscos cuando él intentó quitárselo", aclaró Amy. "¿Tú que piensas hacer, Cream?".
"Quiero ver como está la Capitana Tangle y mis compañeros".
"Iré contigo", Amy extendió sus manos hasta tomar las de Cream. La Coneja se sintió más calmada.
"Bueno, así quedamos. Nos vemos en la cena", Sonic extendió el puño y todos chocaron sus puños con él.