Asfixia

El guardián equidna mantenía su vista vigilante en la tormenta, trepado sobre el punto más alto del Nido de Babylon. Le resultaba nostálgico, Angel Island en su momento también quedaba atrapada en medio de las nubes de tormenta de forma regular. No había nada que Knuckles pudiese hacer más allá de ayudar a los Chao a tomar refugio, refugiarse él mismo si era necesario, y seguir manteniendo su vigilia. Si se peleaba contra la naturaleza uno siempre perdía, pero esta tormenta en particular resultaba extraña.

Knuckles no fue el único que lo notó. Cuando Amy fue corriendo a buscarles para decirles a Sticks y él sobre el aviso de Wave, la tejón inmediatamente saltó a la conclusión de que unos "Piratas voladores estaban controlando la tormenta para atrapar a sus victimas y llevarlos ante una malvada Diosa Solar". Ni Sonic ni Amy le creyeron, pero knuckles se mantuvo precavido. Dejó que los dos erizos fueran a responder el aviso mientras él y Sticks protegían el nido; después de todo Knuckles es el experto en ser un guardián. Eso sí, no dejó que el erizo azul se fuera con las manos vacías.

Antes de que los erizos partieran, Knuckles llamó en privado a Sonic.

"¿Pasa algo, hermanote?", el erizo hacia su mejor esfuerzo por mostrarse despreocupado.

Algo no estaba bien con el velocista. El brillo y la energía que le caracterizaban se habían esfumado casi por completo. Ni siquiera parecía entusiasmado en salir a desafiar la tormenta. Knuckles no encontraba otra palabra para definir el como lo veía más que "cansado", pero de una forma más allá de lo físico. Al equidna le resultaba incomodo ver al ser vivo más rápido del mundo, a un dínamo viviente, su amigo, tan cansado de... ¿Vivir?. Por su puesto, como era costumbre del erizo (y de Knuckles también, siendo francos), él no hablaba de lo que sentía o pensaba, manteniendo ese silencio estoico de quienes ven el ser vulnerables como una falta de respeto a sí mismos.

Knuckles sacó de entre sus ropajes algo envuelto entre telas gruesas. Se lo tendió a Sonic cuidadosamente y el erizo lo tomó con curiosidad. Cuando Sonic reveló el brazalete de Meta-Cuarzo, sus ojos recuperaron un poco de su brillo, aunque a Knuckles, más que alegrarle, le resultó un tanto inquietante.

"¿De donde rayos sacaste esto...?", Sonic hacia la pregunta mientras permanecía embelesado por la piedra.

"Del mismo lugar donde salvé a Sticks", la respuesta desenfadada de Knuckles no podía ocultar que también estaba hechizado por el cuarzo. Él sabía muy bien sobre esa fascinación por el Meta-Cuarzo.

Era extraño, en el pasado no sintió el más mínimo interés en el Cuarzo, pero en ese momento de necesidad, cuando más quería encontrar lo que buscaba, el no llevarse consigo un puñado de Cuarzos en sus viajes le parecía una idea estúpida. Fue Sticks la que notó el cambio en el equidna y se lo hizo saber.

Pareces un coyote hambriento viendo una chuleta. ¿De verdad estas bien?, el cuestionamiento de su lucidez de parte de la Tejón, la persona más irracional que Knuckles conocía, le hizo entrar en razón. Por eso prefirió que fuese ella quien cargase con los cuarzos, debido a su desdén por ellos.

Sonic iba retirando la tela del brazalete lentamente, de forma casi ceremonial.

"Cuidado al tocarlo", advirtió el equidna. La tela gruesa funcionaba para que el aura roja que se manifestaba cuando Knuckles tocaba el cuarzo no apareciera. Él temía que algo similar le ocurriese al erizo si tocaba la piedra sin cuidado, aunque Sonic parecía no prestarle atención.

Cuando el dedo indice del erizo hizo contacto con el brazalete, en menos de un parpadeo se expandió un aura azul que los envolvió a ambos, y por un segundo Knuckles sintió como el aire se escapaba de sus pulmones, saliendo sin control por su nariz y boca, asfixíandolo. Inmediatamente el aura se retrajo cuando Sonic se puso el brazalete apropiadamente.

"¡Perdón Knux! Perdí un poco la costumbre, jeje", dijo el erizo medio en broma.

Muy en el fondo una pequeña corazonada le decía a Knuckles que esta quizá no era una buena idea.

"¿Crees que puedas manejarlo después de tanto tiempo?"

"Habrá que ponerlo a prueba"

"Sonic, esto no es una sesión de sparring. Puede ser serio"

"Relajate Knux, para mi es como manejar en bici, nunca se olvida".

"¡Sonic, debemos salir ya! ¿Estás listo?", llamó a lo lejos la eriza rosa.

Ambos chicos intercambiaron miradas. Sonic guiño el ojo y se despidió, Knuckles respondió asintiendo con la cabeza. Eso fue todo.

Aún así, el equidna era incapaz de quitarse esa mala sensación del cuerpo. No sabia decir si era preocupación o culpa; y si era culpa, no lograba reconocer de que se podría sentir culpable.


"¡Están regresando!", gritó Sticks por debajo de Knuckles, aunque el equidna ya hacia tiempo que había visto las luces de los Gears aproximarse.

Wave y Amy aterrizaron en uno de los puertos del nido, al lado de donde estaba Sticks. Detrás de ellas venían una treintena de burbujas rosadas que contenían a los muchachos que acompañaron a los Babylon Rogues, pero no había señales de Sonic, Jet o Storm.

De un salto Knuckles bajó al encuentro con las chicas. Fue junto con Amy mientras ella liberaba a los heridos de las burbujas con cuidado.

"No puedo creer que en verdad hayas logrado dominarlo", alagó el equidna a Amy mientras palmaba una de las burbujas. "Aunque ¿Por qué solo burbujas?"

"Son lo único que puedo crear, nada más. Créeme, lo he intentado", la frustración de la eriza la sobrepasaba.

Knuckles sostuvo la burbuja entre sus manos con firmeza y le propinó el golpe más fuerte que podía dar. Amy se espantó por un segundo, pero se calmó al ver que no solo la burbuja seguía intacta, sino que la persona en su interior no se vio perturbada.

"A lo mejor es todo lo que necesitas", Aseguró el equidna, y Amy sonrió antes de seguir liberando a los heridos. "¿Donde están Sonic y los otros?".

"Se quedaron a pelear, es algo grave, y muy MUY raro. Sticks, no puedo creer que acertaras en... bueno, ¡Todo!", comentó en dirección a la tejón.

"No sé de que te sorprendes, si resultaba tan obvio", contestó la Tejón sin más.

"¿Crees que fue buena idea dejar a Sonic allá? Con el estado en que está..."

"Lo sé, y tienes razón. Ni loca lo hubiera dejado solo antes, pero con ese Meta-Cuarzo que le diste... Si aún recuerda como usarlo, puede que Jet y Storm terminen sobrando en la pelea"

Knuckles recordó ese breve momento cuando le entregó el brazalete al erizo y quedó literalmente sin aliento. A lo mejor Sonic resultaba ahora más un peligro para todos que lo que sea que se ocultase en la tormenta.

Knuckles y las tres chicas llevaron a los más heridos a la enfermería y los menos afectados de vuelta a los bunkers. Wave solicitó la asistencia de algunos de los guardias para que tomaran las posiciones de defensa del nido y se preparasen para lo peor.

"Amy ¿Crees que puedas crear una burbuja al rededor de todo el nido?", requirió la golondrina.

"Eh... P-puedo intentar", la eriza no disimulaba ni un poco su escepticismo.

"Hazlo. Debo ir a encargarme del generador".

"Iré contigo", propuso Knuckles.

"¡NO!", espetó Wave.

Todos quedaron estupefactos. La golondrina parecía decidida pero a la vez nerviosa, como si ocultara algo.

"¡Ninguno de ustedes puede seguirme! ¡Ni se les ocurra! ¡Ustedes solo...!", Wave parecía recuperar consciencia del súbito arrebato que tuvo. Intentó tomar aire y calmarse. "... Solo protejan a los niños ¿si?".

Amy, Knuckles y Sticks intercambiaron miradas y se limitaron a asentir, dejando que Wave desapareciera tras los grandes portones que daban al pasillo en dirección al generador.

"Quizá estos pajarracos tienen algo que esos piratas voladores están buscando", conjeturó Sticks.

Amy volteó a ver a Knuckles con la esperanza de que el equidna desestimase a la tejón, pero no hubo suerte.


La nariz del erizo picaba con esa sensación que él conocía muy bien, la misma sensación que le hacía saber en donde estaba la aventura, pero que en años recientes solo le decía que tenia que huir. Un nuevo aire llenaba sus pulmones, un aire ligeramente familiar. La sensación de impotencia que llevaba cargando por años se había reducido y estaba expectante, haciendo danzar al brazalete de Meta-Cuarzo en su muñeca.

Sonic y Jet habían llegado a la conclusión de que la mejor forma de permanecer libres del agua era manteniendo la velocidad alta. El erizo no había sido alcanzado por ningún tentáculo de agua en su trayecto, y Jet solo fue capturado cuando se detuvo ante el barco. Mantenerse en movimiento era esencial, si bajaban la velocidad tan siquiera un poco, era el fin.

Jet, Storm y Sonic rodeaban el gran galeón volador como buitres sobre su próxima presa, aunque sabían que el verdadero predador los estaba cazando a ellos. La nave permanecía inerte, como si fuese más un espejismo colectivo que un objeto corpóreo. Pero definitivamente era real, su figura era firme y estática, mas no había ni la mas mínima señal de vida en su interior. Sonic sentía la picazón del peligro en la punta de su nariz, pero tenia la corazonada de que no venia de parte del zorro que los perseguía.

Jet se desvió de su trayectoria para acercarse a Sonic.

"¿Desde cuando el equidna tenia Meta-Cuarzo encima?"

"Desde siempre, creo"

"¿Y por qué no fui informado?"

"Porque no preguntaste"

"¡Jefe, Sonic, allí viene!", dio el aviso Storm.

Los dos velocistas voltearon a ver como Kit emergía de entre las nubes extendiendo sus tentáculos por doquier mientras reforzaba el agarre al galeón. Las extremidades de agua eran mucho más veloces de lo que habían pensado, si bien no eran capaces de alcanzar al Maestro del Viento y al ser vivo más rápido, si eran capaces de alcanzar al pesado Storm, rodeándolo para aplastarle. Jet hizo el amago de voltear a ayudarlo, pero Sonic le hizo una señal para que se abstuviese y se concentrara en la nave, él se encargaría de salvar a Storm.

Mientras el halcón cerraba su rodeo a la nave, Sonic daba media vuelta a su Gear y volaba directamente hacia Storm. Los tentáculos de agua estaban por aprisionar al albatros cuando el erizo voló por encima de su cabeza, rozando las plumas de su corona, y extendiendo su mano derecha, dio un chasquido de dedos. El Meta-Cuarzo brilló con fuerza, una luz azul cegadora y helada. Sonic trazó una linea en el aire con su mano, formando a su paso una estructura cristalina y delgada como la hoja de una espada en menos de un segundo. En ese instante los tentáculos que hicieron contacto con la hoja quedaron destrozados, cortados en pedazos.

En su mano Sonic portaba algo que a duras penas podía considerarse una espada, con una hoja de cristal humeante y que a la vez goteaba, derritiendose y evaporandose al mismo tiempo. El olor a ozono era asfixiante y daba la impresión de que todo el aire alrededor de la espada era absorbido por la misma.

"Las malas costumbres son difíciles de olvidar", bromeó para si el erizo mientras veía con profunda satisfacción la espada entre sus manos.

En ese momento Kit posó su total atención en el erizo, dirigiendo todos sus tentáculos a atacarlo y dejando escapar Storm. Con ayuda de su Gear, Sonic pudo volar entre los tentáculos para destrozarlos con su espada de aire. Su objetivo era el propio Kit y el zorro lo sabía, por eso empezó a moverse en dirección al Galeón, como si fuera a atacar a Jet y Storm. Cuando Sonic se desvió para proteger a las aves, Kit lo rodeo con sus tentáculos y pudo tumbarlo de su Gear. Sonic reaccionó rápido, soltando el agarre de su espada de aire, desvaneciendola; puso su mano debajo suyo, dio un chasquido de dedos y con la palma abierta pudo crear una plataforma hecha de aire humeantes sobre la cual caer. No tuvo tiempo de sentirse aliviado cuando vio como su Gear caía al vacío, además de presentir los tentáculos acercándose. Se reincorporó sobre la plataforma y salto de ella. Cuando esta desapareció, Sonic dio otro chasquido y mientras iba cayendo, una resbaladilla de aire se iba formando delante suyo y pulverizándose detrás. Volvió a reincorporarse y empezó a correr sobre las plataformas de aire que creaba sobre la marcha. Los tentáculos de agua hacían lo posible por atacarle en todas direcciones, pero el erizo era mucho más rápido y ágil, apenas esforzándose para danzar entre ellos... O al menos esa era la apariencia, porque Sonic empezaba a respirar pesado...

Estas llegando a tu limite, erizo. Decía Feist dentro de su cabeza.

El buen humor que intentaba mantener Sonic se esfumó. Realizó una acrobacia con la cual tomó bastante altura. Detrás de él las plataformas de aire se esfumaron, los tentáculos de agua le rodearon, estaba a su merced.

Sonic extendió su mano izquierda, dio un chasquido de dedos, un flash cegador emanó del brazalete de Meta-Cuarzo.

En menos de lo que dura un parpadeo, un millar de hojas microscopicas hechas de aire revolotearon alrededor del erizo. El agua de los tentáculos que amenazaban con atacarle se evaporó. La nube de hojas danzantes se extendió hasta alcanzar a uno de los mastiles del Galeón, destrozando la madera, rasgando las telas y cortando los amarres hasta volverlos menos que polvo.

El impacto de la destrucción hizo que Kit quedara paralizado. Jet y Storm también miraban con atención la escena, Storm parecía luchar por no temblar de miedo, mientras que la mirada de Jet era indescifrable; aun así, el halcón le dio el aviso a su compañero para aprovechar la distracción y entrar a la nave.

Sonic se dejó caer, dio un chasquido con la mano derecha y creó varias estructuras de aire para poder impulsarse más hasta que pudo alcanzar su Gear. Estando sobre la máquina, el erizo se desplomó, estaba agotado. Podía sentir como cada pequeño milímetro de músculo gritaba de dolor.

Eso es todo, sentenció Feist. El corredor ya no puede correr más.

"No me hace falta correr", respondió en voz alta el erizo sin querer mientras veía el Meta-Cuarzo en su muñeca.

No te engañes a ti mismo, erizo. Sabes que no es suficiente

"Lo es ahora-", antes de que pudiera dar otro chasquido, la mano derecha de Sonic fue aprisionada por el agua. "Oh, por favor..."

Las extremidades del erizo fueron atrapadas una por una y fue separado una vez más de su Gear. El agua lo fue envolviendo con rapidez, trepando por sus piernas y brazos.

Por Gaia ¡Como odiaba esa sensación de estar sumergido en agua! El cansancio que sentía sumado a su más absoluto desagrado por el agua lo hundían más en el pánico. Cuando sintió el agua llegar a su cuello, pudo ver como el zorro se aproximaba a él.

"¡Hey, Goteras! Tiempo sin ver-"

"¡No me llames así!", la voz de Kit se oía como un aullido espectral. "¡Ni tu ni nadie tiene el derecho de llamarme así!"

"Vale, lo siento. So-solo quería hablar ¿Sabes?. Una charla entre amigos"

"No eres mi amigo, eres mi objetivo"

"¿En serio aún sigues con esas? Ya ha sido un laaaargo tiempo. Pensaba que habías superado el control de Star-loser"

"Nadie me controla. Esto... lo hago por La Capitana"

"Ah, okey ¿Puedo pedir una audiencia con ella? ¿Como era que decían en esa película de piratas? ¿Parley? Siempre funcionaba cada vez que lo decían".

"Pensaba que habías muerto en La Unión"

"Seh, todo el mundo lo hace. Bienvenido al Club"

"Miles no... Al menos hasta hace poco".

Aquel nombre retumbó en la mente del erizo. Sus defensas bajaron, la máscara cayó.

"¿M-Miles? Hablas de Tails ¿Verdad? ¿Miles Tails Prower? ¿Quieres decir que Tails aún sigue vivo?".

"No, Tails está muerto. Solo queda Miles. No te preocupes, acompañaras a Tails en el más allá en unos segundos".

El agua se cerró alrededor de la cabeza de Sonic sin darle tiempo a tomar una última bocanada de aire. Una gran burbuja de agua se formó sobre todo el cuerpo del erizo, dejándolo sin la más mínima seña de poder salvarse.

De pronto, un aura azulada empezó a emanar del brazalete, y conforme esta se expandía, el agua a burbujeaba, como si estuviera hirviendo. Las gotas de lluvia de la tormenta se evaporaban en el momento en que tocaban el aura. Esta se expandió hasta alcanzar a Kit y el zorro sintió como el aire salia violentamente de sus pulmones por su nariz y boca hasta dejarlo asfixiado. Por mucho que intentaba, no podía respirar, el aire a su alrededor se había esfumado. Sus tentáculos de agua burbujeaban violentamente, volviéndose más y más delgados hasta desvanecerse. De a poco la burbuja de agua que retenía a Sonic se evaporó, y este pudo volver a montar su Gear. El tentáculo de agua que sujetaba a Kit del barco ya era tan enclenque y débil que no podía sostener su peso, por lo que el zorro se desplomó al vacío, pero fue atajado por Sonic.

Kit volteó a ver al erizo mientras luchaba contra la asfixia. Este estaba inmutable, desapegado incluso, como si lo que estaba ocurriendo a su alrededor no le incumbiera. Empezó a hablar, por la falta absoluta de aire era imposible oírle, pero como articulaba las palabras de forma exagerada, Kit pudo hacer el esfuerzo de leer sus labios.

Na-da--Per-so-nal--Ni-ño. Pocos segundos después el zorro perdió el conocimiento.

El aura empezó a retraerse con hasta contenerse en el brazalete. La lluvia volvió a caer con normalidad. Sonic veía al zorro desplomado sobre su tabla, luego al Meta-Cuarzo en su mano derecha. Aún presentía esa picazón del peligro en su nariz. ¿Acaso era él mismo lo peligroso?

De la nada, el gran galeón explotó en llamas.

"Oh, era eso", se dijo para si el erizo, entre aliviado y fastidiado. Dio un vistazo a su alrededor. "¿Donde están Jet y Storm?"

Cuando posó su vista en el galeón en llamas, la realización le golpeó de lleno y de inmediato fue al rescate.



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