Con el agua al Cuello

Diluviaba como no lo había hecho en años, y el cielo se encontraba encapotado, negro y húmedo como la boca de un lobo que había engullido el nido de Babylon entero. El agua se precipitaba desde las plataformas de la nave en chorros que se pulverizaban en la ventolera violenta de la tormenta. A lo lejos se veían las centellas alumbrar ocasionalmente el lóbrego ambiente, y a los pocos segundos rugían con rabia, haciendo retumbar las ventanas.

Una pequeña niña ratón temblaba con cada tronada, encajándose aun más en su minúsculo escondite debajo de una de las mesas del comedor. Había quedado rezagada cuando Wave llamó a evacuar los dormitorios del nido y retirarse a los refugios Anti-tormentas. Era nueva, venia del enclave de esclavos que el señor Knuckles había liberado. No tenía a donde regresar, por lo que el señor Sonic y la señorita Amy le prometieron llevarla a un lugar donde se sentiría como en casa. No mintieron, los demás niños la recibieron con los brazos abiertos y los señores Jet, Wave y Storm se habían comportado de forma muy dulce con ella. Se sentía a gusto, pero aun le faltaba acoplarse. El aviso la tomó por sorpresa al igual que la tormenta, estando aun somnolienta y sin conocer muy bien el nido, era propensa a perderse. Los niños más grandes la habían intimidado, los relámpagos la desorientaron y los truenos la paralizaron. Para cuando se percató, estaba completamente sola devuelta al comedor, esta vez ahogado en tinieblas, dentro de una nave aérea meciéndose violentamente por el viento e inmersa en una gran tormenta con los truenos que parecían querer romperle los tímpanos. Las lágrimas amenazaban con salir por sus ojos cerrados con fuerza.

"¿Lily?", la voz grave y áspera del Señor Storm llamando su nombre se oyó entre el bullicio de la lluvia. "¡Lily! ¿Estas por aquí?"

Los pesados pasos de Storm sonaban casi igual a los truenos, lo que hacia que la ratoncita Lily temblará aún más conforme el gran albatros se iba acercando. Cuando sintió que un fuerte haz de luz le pegaba en los párpados fue que Lily abrió los ojos, encontrándose con la sonrisa de Storm.

"¡Si que eres escurridiza! Tus nuevos amigos estaban preocupados por ti cuando vieron que no estabas en el refugio, así que me avisaron. ¿Te encuentras bien?"

Lily no respondía, estaba demasiado aterrada como para reaccionar. Un relámpago brilló e inmediatamente tronó, Lily cerró los ojos y tembló aun más, al igual que las ventanas.

"Oh, ya veo... Te entiendo. ¿Sabes? Por mucho que me llame Storm, yo tampoco soy muy fan de los truenos jeje. Por eso...", El albatros sacó de uno de sus oídos un tapón. "Estos son muy útiles, incluso para dormir. Tengo otros de repuesto, te los puedo prestar si quieres".

Storm sacó los tapones de oído de uno de los bolsillos de su delantal y se los tendió a Lily. La ratoncita se quedó viéndolos por un momento, dudosa, hasta que al fin los tomó y se los colocó. Puso una cara de asombro cuando el ruido que la rodeaba simplemente desapareció. Storm le hizo un ademán para para que se acercara y así ella hizo, saliendo de su escondite.

Storm la llevó en brazos fuera del comedor, siempre manteniendo la sonrisa. Cruzando las escalinatas al aire libre, la enorme ave utilizó su brazo suelto para proteger a la niña de la lluvia. Otra centella alumbró, pero el trueno que le siguió sonó como un rumor para Lily, y al final la niña pudo tranquilizarse, cerrando poco a poco los ojos hasta dormirse.


El protocolo de emergencia contra tormentas había sido ejecutado casi a la perfección. Los más mayores tenían el deber de cuidar a los más jóvenes, guiarlos a los refugios y, cuando todos estuvieran a resguardo, ser ellos los que fuesen llevados por sus mayores a refugiarse y así sucesivamente. Storm fue sorprendentemente muy capaz al introducir en los chicos ese sentido del deber para con los más pequeños, a lo mejor porque veían como aun siendo él el Babylon más grandulón e intimidante, seguía tratando con respeto y cariño a los jefes Jet y Wave; también podía ser que los a los chicos simplemente les agradaba el albatros, porque nunca los trataba como tontos y no sentía la más mínima vergüenza de jugar con ellos a su nivel.

Pero claro, aun si Storm era el "líder", Jet era "El Jefe". Y como tal, era él quien vigilaba el desarrollo de la operación de primera mano, erguido en el punto más alto del nido, con una mirada impasible de cara a la tormenta. Las gotas de lluvia se deslizaban por su plumaje hidrofóbico mientras él esperaba la señal de finalización de la evacuación. Sobre la frente llevaba sus viejas gafas de carrera que tenia tiempo sin usar, y aunque permanecía sereno, en su interior su sangre ardía con la expectación.

A lo lejos vislumbró un destello, era uno de los muchachos mayores utilizando un pequeño espejo para dar la señal, todo había concluido. Jet Levantó el pulgar en alto dando su aprobación y el muchacho respondió con un saludo militar antes de retirarse. La primera parte ya estaba completada.

Una mano se poso sobre el hombro de Jet. Él no se inmutó, solo volteó lentamente y su mirada se encontró con la de Wave.

"Todo listo", avisó la golondrina. "Generador Sellado, dormitorios y refugios cerrados. Los flotadores fueron recubiertos por protección y los botes salvavidas están listos para cualquier eventualidad. He lanzado la sonda Sub-nimbica lo más por debajo de las nubes que se podía, veremos si mis estimaciones son correctas...", Wave se paso la mano por la nuca mostrándose preocupada. "Aunque me gustaría estar equivocada...".

"¿Donde está Storm?"

"¡P-por aquí, jefe!", se oyó la grave voz del Albatros entre la tormenta mientras se acercaba al encuentro de sus dos camaradas dando grandes zancadas.

"¡Llegas tarde como siempre, grandulón!", regaño Jet.

"¡L-lo siento mucho jefe! Es que..."

"¡La escuadra que tenias a tu mando me dijo que te habías separado de ellos hace más de media hora! ¿Donde estabas?", recrimino Wave.

"U-una de las niñas nuevas se perdió y yo..."

"Ya, no importa". Jet se inclinó para tomar los maletines en donde se hallaban tanto su X-gear como los de Wave y Storm para entregárselos. "Vamos a entrar, ve dando la señal"

"Jet...", Wave estaba dudosa mientras tomaba su X-Gear. "¿No crees que deberíamos avisar a Sonic y los suyos?"

"Si la tormenta no los despertó, no hay necesidad. Ya le debemos mucho a esa molesta rata azul como para querer sumar más a la deuda. Salimos de esta, los dejamos en el asentamiento de Meropis y es todo. ¿Entendido?"

Wave y Strom asintieron de mala gana.

Jet fue el primero en lanzar su X-Gear y saltar al vacío, Storm le siguió de cerca. Wave dio un rápido vistazo a su alrededor, presionó un botón en su pulsera y dio un fuerte silbido antes de saltar. Cuando las tres aves emergieron montados en sus Gears, detrás de ellos tres docenas de luces les siguieron, los X-Gears de sus muchachos más mayores y fieles.

El enjambre de Gears voladoras atravesaba las nubes de tormenta como cometas en el cielo nocturno. Cuando las centellas empezaron a aparecer, los Gears se desplegaron dando giros y volteretas como abejas. Nada más que las luces de neon de las máquinas era claramente visible, el brillo de los rayos solo contorneaba sus siluetas.

Jet se acercó a Wave y con un ademán le indicó que le diese información. La golondrina activó su pulsera y reveló un panel holográfico con toda la información que necesitaba, la ubicación exacta de todos los involucrados y el area aproximada en donde podrían encontrar su objetivo.

"10 minutos para contactar con el epicentro. Ya tengo los datos del análisis de la sonda Sub-nimbica, y se confirman mis estimaciones preliminares: ni una sola gota de agua está cayendo a tierra"

"Una tormenta falsa...", musitó Jet con una media sonrisa amarga.

"Una trampa. Aun no sé que tan pertinente sea entrar en ella a posta, Jet"

"La mejor forma de no caer en una trampa es activándola ¿No?"

"En realidad..."

"¿Sabes qué? No Importa. Debemos responder a su amabilidad por esta visita sorpresa cómo se lo merecen. Da la señal".

La Golondrina suspiró exasperada, luego tocó un par de botones en su X-gear y las luces de la misma se apagaron, Jet hizo lo mismo. Entonces Wave dio un silbido y las luces de los demás Gears se fueron apagando uno a uno.

En su pantalla holográfica Wave pudo observar la ubicación exacta de sus fuerzas e identificarlas a la perfección, luego acercó la mano a su oído he hizo una prueba de funcionamiento de los radio-comunicadores, todo estaba en orden. Dio una señal a Jet y se alejó, quedando el halcón solo a merced de la tormenta.

El viento silbaba entre el plumaje del velocista, las gotas de agua serpenteaban por la superficie hasta llegar a la punta de las plumas y volverse escarcha, dejando una estela espectral tras de si. Los rayos zigzagueaban a su alrededor pero él permanecía inmutable, su mirada tras los lentes de carrera clavada en su meta. Empezó a recibir una señal de radio.

[¡Tenemos contacto visual, jefe!], era uno de los jóvenes subordinados.

"Identifiquen el objetivo"

[Parece ser... ahm...], un extraño silencio inundo el canal. [¿U-un barco...?]

Jet rompió la concentración por un momento y casí se cae del Gear.

"¡¿Cómo que un barco, idiotas?! ¡No estamos para bromas en este momento!"

[¡Puedo confirmar! ¡Si p-parece un barco!], decía otro subalterno en otro canal.

El halcón empezó a temblar por la cólera. Respiró hondo y recordó lo que siempre decía Wave: Son niños. Los niños hacen tonterías. Nosotros también hacíamos tonterías a su edad. No dejes que te afecte.

"Wave, dame confirmación y dime por favor que esta es una mala broma"

[Ya estoy por llegar], respondió la técnica.

Según los cálculos escuetos de Jet, faltaban menos de 5 minutos para que él llegase al objetivo. La formación que tenían era la de siempre: Wave y su equipo iban adelante para hacer reconocimiento, Storm y los suyos en la retaguardia para defensa, mientras Jet con su equipo en el medio se ocupaban de la coordinación y la respuesta inmediata a los ataques por ambos lados. Fue idea y exigencia de Wave, ya que al halcón le molestaba el no encontrarse en la delantera, pero era muy malo para realizar reconocimiento. Por lo menos después de que Wave diese su reporte Jet era libre de hacer lo que quisiese, así que esperaba ansioso la respuesta de la Golondrina.

[Creo que...], Wave volvió a manifestarse por la radio. Era dificil entenderle entre todo el ruido de fondo de la tormenta. [Oh por-- ¡NO!], fue lo último que se oyó antes de que súbitamente la comunicación se cortara y solo se oyera estática.

"¿Wave? ¡Wave! ¿Me estas escuchando?", No había respuesta del otro lado del dial. "¡Que alguien del equipo de Wave me de información de su estado, ahora!"

[¡Jefe!], uno de los chicos gritaba por uno de los canales. [¡Perdimos contacto visual con la señorita Wave y otros 5 de los nuestros! ¡Algo se los llevó!]

"¿De qué demonios estan habla-?"

Jet fue interrumpido por una cacofonia de gritos y llamadas de auxilio.

"¡Storm, voy a adelantarme e ir a por Wave! ¡Cuida la retaguardia!"

[¡A la orden Jefe...! ¿Eh? ¿¡Q-q-que es esto!?], golpes, gritos, interferencia, estática, silencio.

"¿Storm? ¡Storm! ¿Qué sucede?", por mucho que llamara, no había ninguna respuesta.

[¡Jefe Jet!], alguien más vociferaba histérico por la radio. [¡El Jefe Storm ha caído! ¡Algo lo arrastró al fondo y nos está persiguiendo!]

"¡Reúnanse a mi posición! ¡Cambio de planes! Buscaremos a Wave, Storm y los demás y volveremos al nido"

Un gritó desgarrador irrumpió por el radio-comunicador e incluso se oyó a lo lejos entre el bullicio de los truenos. Todos los canales de comunicación se fueron saturando de alaridos y llantos por clemencia hasta que uno a uno se fueron apagando, dejando solo la estática. Una sensación helada, más helada que la tormenta, recorrió la espina del halcón.

[¡J-jefe!], la voz de Storm sonó disminuida y aterrada por el canal.

"¿Estas bien, Storm? ¿Sabes donde están Wave y los-?"

[¡Huye, jefe! ¡Él está...!], la comunicación se cortó finalmente. Todos los canales habían sido silenciados.

Jet se detuvo en seco. Inmerso en la oscuridad, solo siendo capaz de ver los esporádicos brillos de los rayos, sus demás sentidos atrapados por el rugir de los truenos, el frío de la lluvia, el olor a ozono en el aire y un sabor extraño, como metálico, en su paladar. Se sentía frustrado, frustrado por que su miedo superaba con creces la rabia que sentía de perder a sus camaradas y la impotencia de no haber podido hacer nada. No podía huir, su orgullo se lo imposibilitaba, y avanzar parecía idiota, como nadar al fondo del mar mientras se está ahogando. Hacía mucho tiempo que no tenia la necesidad de lidiar solo con una situación así, siempre había alguien cerca en quien confiar. Wave siempre estaba a su lado con un plan, y Storm también estaba, dispuesto a darlo todo. Era irónico, resultaba más fácil sentirse confiado cuando podía contar con los suyos. ¿En verdad era honesto cuando fanfarroneaba? ¿Acaso el Maestro del viento dejaba de serlo en el momento en que se encontraba por su cuenta?

Por su mente pasó rápidamente una imagen: algo huidizo e imposiblemente veloz, como un borrón azul, atravesando la tormenta cual bala y con una sonrisa asquerosamente petulante en el rostro. Jet sintió asco, apretó los puños con tanta fuerza que pudo sentir el dolor en su palma y la punta de sus dedos. De un pisotón activó las luces de su X-Gear y fue a toda potencia a hasta su meta. Sea lo que sea que estuviera pasando, provenía del epicentro, y él le mostraría de que estaba hecho el Maestro del Viento.

El halcón viajaba a una velocidad tal que el agua ya no era capaz de tocarle. Ni siquiera los rayos eran capaces de seguirle el paso. Llegó a un punto en que fue capaz de identificar la silueta de algo flotando a lo lejos, estaba por llegar. Preparó sus siempre confiables abanicos para atacar.

Su incredulidad por lo que atestiguó por poco le hace caer del Gear. Se detuvo en seco, sus manos empezaron a temblar: Había un gran barco en medio de las nubes.

No era una aeronave semejante a un barco, sino un barco en toda regla, un barco con la insólita capacidad de volar, sin alas ni flotadores a la vista. Sus velas hondeaban violentamente con el viento, y en la popa, como mascarón, una figura que se parecía a alguien que le resultaba extrañamente familiar... pero antes de que pudiera identificarla, pudo sentir algo extraño en sus tobillos.

Al bajar la mirada pudo notar unos extraños cúmulos acuosos y pesados, como si el agua de la lluvia se hubiese acumulado en sus pies. Por mucho que se agitaba, no lograba deshacerse de ellos y parecían estar creciendo, expandiéndose por sus piernas, inmovilizándolas. El cúmulo de agua fue creciendo pasando por sus caderas, su torso y pecho, inmovilizando sus brazos hasta detenerse en el cuello. Era como si estuviese inmerso en un cuerpo de agua y a su vez siendo aprisionado por la mano de un gigante, como si el agua hubiese cobrado vida propia y estuviera a punto de aplastarle. Intentó luchar, pero era inútil, pensó en gritar pero era aun más inútil. Mientras ponderaba que opciones tenia, por el rabillo del ojo percibió una presencia.

Gracias al brillo de los rayos lo pudo hacer un esfuerzo por identificarlo: un pequeño zorro de pelaje azulado, cabizbajo, con un flequillo de pelo que le tapaba la mitad de la cara y le llegaba al pecho, y tras la mata de pelo brillaba de forma ominosa un ojo carmesí. Permanecía suspendido en el aire como un espectro, encorvado y con las extremidades colgando, mientras que de su espalda brotaban tentáculos de consistencia acuosa que se extendían en todas direcciones y se sostenían del barco a lo lejos. Al seguir con la mirada los tentáculos, Jet pudo notar que no era el único atrapado, identificando la silueta de varios de sus muchachos inmersos en la misma trampa de agua. Pudo ver la silueta de Storm, pero de Wave no había ni rastros.

"Hola", la voz del zorro era suave y lastimera, como si un fantasma hablase por medio de un huésped poseído. "Mi soy Kitsunami. Ustedes son mis objetivos".

"Acabas de elegir a los objetivos equivocados, mocoso...", lo único más fuerte que el propio Jet era su sentido del orgullo.

"No hay equivocación, es por diseño. Toma aproximadamente 118 mililitros de liquido y 40 segundos para ahogarse...", El agua empezó a escalar por el cuello de Jet, acercándose peligrosamente a su pico, nariz y oídos. "Esto no tardará mucho".