En Desacuerdo
Los diferentes objetivos del erizo y la princesa, unos 50 de ellos, estaba repartidos alrededor de toda la mina, circundando la cuenca principal. Yendo a una velocidad apabullante, Sonic y Sally pudieron acabar con la mitad que se encontraban en la parte más inferior de la mina. Mientras Sonic se limitaba a correr, Sally utilizaba sus espadas para volverlos picadillo, haciendo que el área a su alrededor colapsase mientras ellos huían sin el más mínimo rasguño.
"¡Ok, detengámonos por ahora!", ordenó la ardilla.
"Aw, ya estaba entrando en calor"
"Tampoco te emociones tanto o Amy nos hará papilla a los dos"
El erizo derrapó y se detuvo a escasos metros del siguiente objetivo, donde dejó a Sally en tierra mientras esta revisaba el estatus de la cueva en el teléfono.
"Admito que ahora entiendo porque a Amy le gusta tanto que le cargues ¡Es muy divertido!".
"La cosa viva más rápida del mundo y el mejor medio de transporte después del tren. Es que los logros se me van amontonando como piezas de jenga, qué se le va a hacer.
"¿«El mejor»? ¿Sin comida o películas?"
"Te digo por experiencia, intentar ver una película entera y comer palomitas en menos de un minuto trae resultados... mixtos"
"(«Mixtos», ni siquiera malos. En fin...) Aquí recibo un poco de señal, voy a enviar el mensaje de evacuación al equipo Freedom para que tengan tiempo de retirarse y luego seguimos con la demolición".
"Perfecto. Y después pasaremos a por Nic y Ames ¿No?"
"No hay necesidad. Le di a Nicole y Amy ordenes estrictas de retirarse inmediatamente en cuanto terminen de cumplir con su objetivo".
Sonic se quedó pensativo un momento. Algo no le cuadraba.
"¿Estas segura de que estarán bien?"
"Si siguen el plan a rajatabla, si. Ok, ya envié el mensaje, sigamos rompiendo cosas".
Sally dio una estocada al objetivo a destruir que tenían cerca y el techo del lugar empezó a colapsar. Rápidamente Sonic cargó en brazos a la princesa y se dio a la carrera mientras los escombros caían a sus espaldas.
En solo un par de minutos ya habían acabado casi todos los objetivos, quedando el último ubicado en el área central que sirve de entrada a la mina. Era el más grande y complicado de destruir, pues abarcaba todo el sistema de sujeción que mantenía en pie el elevador. Con la cueva colapsando bajo sus pies, Sally y Sonic debía ser tanto rápidos como precisos. La princesa le indicó al erizo que cargara toda la velocidad que pudiera mientras ella invocaba una mascara completa hecha de luz cuyo visor poseía una mira telescópica con la cual ubicó y marcó los puntos en donde debía atacar para así planificar la ruta más óptima. Esta vez Sally se montó en la espalda del erizo y cargó sus espadas a su potencia máxima, volviéndolas aún más incandescentes y humeantes.
Sonic salió disparado tan rápidamente que lo único visible de él y Sally era un borrón azul imposible de seguir con la vista. Uno a uno los sujetadores se volvían polvo, como si el viento los estuviera pulverizando, y el elevador caía hecho pedazos hasta dejar una gran abertura por la cual Sonic y Sally pudieron salir a la superficie.
"¡Perfecto, Misión cumplida! Debemos reunirnos con los demás en el punto acordado..."
"Aun no hemos sabido nada de Ames y Nicole", interrumpió el erizo.
"Ya deben estar fuera del complejo según el plan"
"¿Cómo estas tan segura de que el plan va como esperas?
"¡Porque lo sé...!", el suelo empezó a temblar. "¡Debemos salir de aquí de inmediato!"
"Voy a dar una vuelta rápida para revisar, espera aquí un segundo"
"¡¿Qué?! ¡No...!", pero el erizo ya había desaparecido y dejado tras de si una nube de polvo.
Bajo los pies de Sally se escuchaba el estruendo de las rocas colisionando y el metal deformándose y rompiéndose. Las alarmas empezaron a sonar mientras el temblor se intensificaba. Desde el boquete que dejó el elevador la tierra fue colapsando como si estuviera siendo tragada. Sally corrió para alejarse lo más que podía del vacío hasta que no tuvo más opción que usar sus espadas para trepar las paredes. Miraba hacia todas partes buscando a alguien, pero no había nadie a su lado. Empezó a sentir que la garganta se le cerraba y se le dificultaba respirar por el pánico.
Una ráfaga de viento se aproximaba viajando por las paredes. Cuando pasó cerca de Sally esta pudo ver que era Sonic que iba a rescatarla, aunque ella estaba lejos de sentirse agradecida.
"No había nadie en ningún lugar, de verdad se fueron tal como dijiste", el erizo puso una sonrisa incomoda de vergüenza.
"¡Por su puesto que lo hicieron! ¡Era parte del plan! ¡Ahora la tierra nos va a tragar porque no quisiste seguir el maldito plan!"
"Relájate, Sal. Saldremos de esta en un parpadeo"
"¡Más te vale! ¡Porque si muero por tu culpa...!"
El erizo redobló el esfuerzo para ir lo más rápido que podía a la salida mientras el suelo desaparecía bajo sus pies conforme avanzaba. A lo lejos podía ver el portón principal cerrándose. Aumentó la velocidad, pero no sirvió de nada, el portón cerró y colapsó sobre si mismo, volviéndose imposible de abrir. A su espalda el suelo era tragado por la tierra, las alarmas dejaron de sonar debido a la caída del techo y las luces se apagaron, dejando a Sally y Sonic a oscuras. Una horrible sensación de Déjà vu recorrió la espina de la Princesa, respiraba de forma agitada, sentia su garganta cerrandose de nuevo...
"Ok, esto quizá se puso un poquitín más complicado-"
"¡Deja tus estúpidos chistes sin gracia y ayúdame!", espetó la princesa contra Sonic mientras clavaba sus espadas en el minusculo espacio entre las dos puertas del portón. Aumentó la potencia de las armas hasta volverlas incandescentes y que empezaran a derretir el metal. Sally estaba sudando y respirando con dificultad. "Usa tu Spin Dash a la de Tres... ¡Tres!"
Sally se apartó y dio paso a que el erizo impactara el punto debilitado. El Spin Dash se abría paso por el metal como un taladro, escupiendo metal y chispas por doquier. Sally podía sentir como el suelo colapsaba bajo sus pies. Al final Sonic pudo atravesar por completo el portón, pero tras de él quedó Sally, quien empezó a caer al vacío. Sin embargo, una ráfaga azulada provino de la apertura en el portón y, saltando entre los escombros cayendo, pudo atajar a la princesa y llevarla al exterior.
El suelo seguía desmoronándose tras de ellos mientras escapaban lo más rápido que podían hasta que al final el colapso se detuvo en un punto. Pero Sonic no dejó de correr hasta ser detenido por un grupo de arbustos que le hicieron tropezar y caer. El erizo y la ardilla cayeron desplomados en el suelo. Sudados, con la respiración agitada, pero vivos.
Sally clavaba sus mirada en el cielo sin parpadear mientras acariciaba el suelo como cerciorándose de que estuviese firme, luego se pasó las manos por la cara, sintió el sudor de su frente, y unas lagrimas en sus ojos. Sonic, por su parte, empezó a reírse mientras se incorporaba.
"¡Uff, eso estuvo cerca! ¿Eh, Sal?", el erizo estaba tan entusiasmado como si no hubiera estado apunto de morir apenas unos segundos atrás.
Sally no respondía, le costaba horrores recuperar el aliento. Se puso la mano en el pecho como queriendo detener su corazón. Sonic de apoco perdía el animo y empezaba a preocuparse.
"¿Todo en orden, Sal?"
"Se... se supone que había tomado el descanso p-para evitar estupideces como esta..."
"Hey, de verdad lo siento ¿Si?. Solo quería asegurarme de que todos en verdad se habían ido, quizá me tardé un poquito", el erizo se levantó y aproximó a Sally. "Pero vamos, este tipo de cosas son el pan de cada día cuando vas de aventuras ¿Verdad?. Tu y yo lo sabemos mejor que nadie, esto no debería de ser nada para alguien tan fuerte y capaz como tu", luego le tendió una mano con una sonrisa.
Por algún motivo las palabras de aliento del erizo no hacían sino irritar a un más a Sally. Y extrañamente concentrarse en ese enojo le ayudó a calmar un poco su pánico.
"El avión... los badniks, y ahora esto...", Sally apartó la mano de Sonic y tomó asiento dándole la espalda. "¿Por qué no pudiste ceñirte al plan?"
"Vamos Sal, sabes que no soy muchos de planes. Prefiero seguir mi instinto"
"Oh, ¿Entonces tu instinto fue lo que te llevo a casi matar a Amy hace más de medio año?", La princesa clavó su gélida mirada celeste sobre el erizo. "¿O que la arrastrases a una caída suicida justo hoy? ¿O que casi muramos tragados por la tierra"
"Oye, Sally..."
"¡No, cállate y escucha!", Sally se levantó de pronto envuelta en colera. "¡Sabes que digo la verdad! Tu impaciencia y tu «instinto» no te dejaron pensar que quizás, solo quizás, atacar directamente un gran generador posiblemente radioactivo no era la mejor idea en ese momento; o que saltar de un maldito avión a más de un kilometro de altitud no era algo que una persona sensata haría; o que seguir el plan era la mejor manera de no morir aplastados por escombros!"
"¡Oh, por favor! Hablas como si yo fuese un novato en esto. Soy Sonic The Hedgehog, hago este tipo de cosas a diario, sin seguir ningún plan, y aquí me ves".
"¡Pero no todos somos tu! ¡Ni yo, ni Amy ni nadie más es Sonic The Hedgehog! ¡Solo tu! ¡No puedes pretender que todos pueden seguirte el paso o hacer o soportar lo mismo que tu! ¡Escapamos de esta por pura suerte! ¡Y también fue suerte que los Freedom Fighters estuviésemos allí hace 7 meses y que yo haya podido rescatar a Amy! ¿Qué hubiera pasado si no hubiese sido así?"
De pronto Sonic se puso tenso, apartando la mirada y tragando saliva. Algo le había perturbado...
"Pero no ocurrió... No... No ocurrió... ", musitaba el erizo mientras agitaba la cabeza e intentaba aclarar sus pensamientos.
"Pero pudo ocurrir. No puedes vivir pensando que lo que haces solo te afecta a ti y a nadie más. Tus acciones también afectan a las personas que te rodean, a las personas que amas. Si sigues actuando de forma tan irresponsable-"
"Basta", la voz de Sonic era serena, ni siquiera había alzado el volumen, pero iba cargada de algo que le hacia percibirse amenazante y ominosa, lo cual hizo que Sally se pusiera tensa.
Un largo silencio se interpuso entre ambos mientras el gélido viento del crepúsculo hacia crepitar las ramas de los arboles.
"No tienes idea... de lo mucho que agradezco que hubieses estado allí para salvar a Amy hace 7 meses, de verdad", la voz del erizo era calma y suave, su rostro afable. "Ella... significa mucho para mi. No es la primera vez que no logro ser lo bastante rápido para salvarla a tiempo, básicamente así fue como nos conocimos... Pero al final pude salvarla aquella vez en Little Planet. Y aun si tu no hubieses estado allí, también la hubiese salvado hace 7 meses, costase lo que me costase, porque Eso es lo que yo hago.", La mirada esmeralda del erizo era punzante, casi dolorosa. Sally dio un paso atrás. "No necesito un plan que me limite ni reglas que me detengan, Actúo y hago lo que creo que es lo correcto. No me interesa pensar en cosas que no pasaron, vivo el aquí y el ahora.", era la primera vez que Sally oía a Sonic alzar la voz de esa forma, haciendo eco entre los arboles circundantes, casi haciéndoles temblar. "¡Y claro que cometo errores! ¡Faltaría más! Pero soy YO quien se encarga de arreglarlos. No dejo que nadie, NADIE, los arregle por mi ni que me diga como tengo que vivir MI vida... y eso te incluye, Acorn".
Aquella última palabra emanaba de la boca del erizo con una sensación repugnante que revolvió el estomago de Sally. Era como si ya no le estuviera hablando a una persona, sino a un objeto. Sally apretó los puños tratando de contener el coraje.
"Entonces... ¿Seguirás dependiendo de tu suerte por el resto de tu vida?".
"Mi habilidad, Mis amigos, y si, Mi Suerte ¿Por qué no? Nunca me ha defraudado".
"El día que lo haga...", por la mente de Sally pasó como un parpadeo la imagen de Bunnie bajo unos escombros suplicando que le ayudase. El Terror. "... Dolerá, y mucho."
"¿Es eso una amenaza?"
"Una advertencia"
El sonido de unos arbustos siendo movidos llamó la atención de ambos. Mientras Sally se preparaba para ponerse en guardia, Sonic la rodeaba con un brazo y fingía una gran sonrisa. De entre la vegetación se asomaron las cabezas de Nicole, Tails y el resto.
"¡Sonic, Sally, están bien!", celebró Tails mientras se abalanzaba sobre el erizo.
"¡Por su puesto hermanito! Y sin un solo rasguño, lo cual ya es bastante", decia Sonic abrazando de vuelta al zorro, hablando y se comportándose como si no hubiera pasado nada.
"¡Sally!", Nicole abrazó a la princesa. "Por Gaia, que bueno que estas... ¿Te pasa algo...?", la lince había notado lo tensa que se encontraba Sally.
Sally no sabia exactamente como reaccionar. El cambio de actitud tan repentino del erizo le perturbaba. Lo observaba como si fuese un ser extraño y alienígena.
De pronto Sally sintió como era jalada por el brazo. Era Amy, quien la llevaba cerca de donde estaba Sonic, a quien tambien tomó del brazo de forma sorpresiva para luego abrazarlos a ambos a la vez.
"¡Otro plan que sale a la perfección gracias a mis dos personas más favoritas del mundo!", decía la eriza con una gran sonrisa.
"¿Qué puedo decir? La genio estratega de Sally y yo somos un duo formidable...", concedió Sonic.
Para Sally, ver el rostro sonriente del erizo era inquietante, pues se sentía "genuino". Su tono de voz, su lenguaje corporal, todo gritaba alegría y despreocupación. Por un segundo se cuestionó si no había alucinado la discusión de más temprano.
"... ¿A que sí, Acorn?", concluía el erizo, clavando su mirada fría sobre Sally. Esa horrible sensación otra vez.
Sally se mantuvo callada, fingió la mejor sonrisa que pudo y siguió la corriente. De todos modos todos estaban felices, la misión había sido un éxito, por suerte...
Ahora...
La calma se apoderó del comedor cuando la mayor parte de los jóvenes terminaron de cenar. Solo un puñado de ellos se encontraban aún sentados en las mesas más al fondo, hablando de sus cosas entre susurros y risitas para no llamar la atención. Jet y Wave ya se habían retirado, mientras Storm permanecía en la cocina lavando los trastos. Amy se había ofrecido a ayudar, pero Storm insistió en hacerlo solo y que ella terminase de cenar. En realidad, Amy solo quería pasar un tiempo ocupando su mente en otra cosa, pero estando sentada a solas con su plato a medio comer no tuvo más opción que reflexionar.
Sobre la mesa estaba la Lacrima, La orquidea Indigo, libre de su burbuja protectora, brillando bajo la sobria luz fluorescente. Amy, reposando su cabeza sobre un brazo y con cara de aburrida, jugueteaba con ella usando el tenedor, moviendo sus pétalos y hojas, inclinando un poco la maceta. Por poco introduce el utensilio en la tierra, pero se detuvo antes de hacerlo y siguió comiendo.
Sintió como alguien se acercaba y tomaba asiento a su izquierda. Dio un pequeño vistazo. Era Sonic. Apartó la mirada. Luego volvió a mirar y la apartó otra vez. Se puso a remover la comida de su plato mientras respiraba para tranquilizarse, estaba nerviosa. Cuando volvió a posar sus ojos en el erizo, observó que también estaba incomodo, jugueteando con una lata vacía de Chaos-cola entre sus manos. Entonces notó como él observaba la flor.
"Eres buena cuidadora. Creo que jamás he visto una flor durar tanto sin marchitarse", dijo al final el erizo.
"En realidad es una flor bastante resiliente. No debo hacer mucho, solo estar pendiente de ella".
"Me dijiste que fue un regalo de ella ¿No? De Ac...", Sonic se detuvo un momento, parecía estar debatiéndose por algo. "... de Sally".
Amy asintió.
"Me hubiera gustado haber sido yo quien te regalara una flor tan bonita".
"Y a mi me hubiera gustado que me regalaras más flores en general", respondía Amy con sorna.
"Hey, lo he intentado, pero las pobres no pueden soportar ir a Match 1"
"Obvio que no, las flores no son como tú"
"No lo son ¿Verdad? Pero esta pequeña si se parece un poco a ti".
"Yo la verdad creo que se parece más a Sal"
"¿De verdad...?", Sonic se mantuvo un momento en silencio, luego extendió su mano para tocar los pétalos de flor con delicadeza. "Lamento mucho lo que dije..."
A Amy le tomó unos segundos entender de lo que hablaba, o con quien hablaba.
"¡No-no! ¡Yo me disculpo! Tu y Knux tienen razón, estoy siendo muy ingenua..."
"Nah, solo estas siendo tu misma. Siempre tan optimista y compasiva".
"Pero ninguna cantidad de optimismo quita el hecho de que los Freedom Fighters nos buscan. Aún si llegásemos allá con las manos vacías y ondeando una bandera blanca... Dudo que nos inviten a tomar el Té".
"No lo sabremos hasta intentarlo. Quizá si ponemos carita de gatito y decimos «porfavorcito» tengamos oportunidad. Con lo adorable que eres y mi encanto natural, no lo veo imposible".
Amy soltó una gran carcajada.
"Seguro que solo con tu mirada esmeralda eres capaz de derretir sus corazones", Amy se inclinó en dirección al erizo, con una mirada de ilusión. "Al menos eso ocurrió conmigo".
Sonic tambien se inclinó hacia Amy.
"Y tu con tu sonrisa seguro atrapas sus almas, como hiciste conmigo... Hey ¿Y tu cintillo?", preguntó el erizo apuntando a la cabeza de Amy.
La eriza se tanteó la cabeza y, efectivamente, su cintillo rojo había desparecido.
"¡Oh cielos! ¡Mi pelo se va volver un desastre si no lo encuentro! Quizá se me cayó mientras cocinaba ¡Ya vuelvo!", Amy se levantó y corrió en dirección a la cocina, pero a medio camino se detuvo y corrió devuelta a la mesa, creó una burbuja alrededor de la Lacrima antes de tomarla y le dio un beso en la mejilla a Sonic, luego volvió a retirarse.
El erizo se quedó un momento viendo el lugar donde había estado Amy y algo le llamó la atención. Se agachó debajo de la mesa y pudo alcanzar algo, el cintillo rojo de Amy. Al principio le dio gracia el descubrimiento, pero luego una inquietante sensación de Déjà vu le recorrió la espina. Sintió el cintillo como tratando de cerciorarse de que fuera real. Miró sus alrededores, todo estaba en orden. Se pinchó una mejilla, estaba despierto.
¿Estas seguro?, la voz de "eso" dijo en su cabeza. ¿Y si en vez de despertar aquella vez solo entraste a otra pesadilla?, "eso" reía de forma maliciosa.
Entonces me mentiste, le respondió mentalmente Sonic.
Feist nunca miente, erizo impertinente. Las pesadillas no son exclusivas del mundo de los sueños. Podrías estar viviendo una pesadilla en carne propia en este momento
Sonic bajo la mirada hacia la bandeja medio vacía que había dejado Amy. Estaba lo bastante pulida y clara como para reflejar su rostro, y allí pudo notar sus ojeras y el cansancio en su rostro.
Primera vez en la que ambos estamos de acuerdo, pensó el erizo antes de virar su vista al exterior del comedor.
La noche estaba clara y despejada. En el cielo brillaba la luna, prístina e intacta, como era antes de ser destruida por el Eclipse Cannon. Había vuelto a ese estado tras La Unión, una de las muy poquitas cosas buenas que trajo el suceso, y una de las señas de su envergadura y lo que en verdad significaba. Los nómadas le llamaban "Luna Nova" y todas las noches de luna llena se quedaban embelesados observándola. Sonic no podía negar su belleza, pero le incomodaba observarla, por que le recordaba constantemente que aquel mundo que conocía hace 7 años ya no existía.