De Confianza

En lo más profundo de las entrañas del complejo, rodeados por una extraña amalgama de metal refinado y roca virgen, inmersos en una oscuridad asfixiantes, nuestros héroes avanzaban.

Liderando la fila, Sally iluminaba el camino con una de sus espadas al máximo de lo que la luz que le constituía podía proveer. Estaba visiblemente nerviosa, respiraba de forma extraña, su mano libre se agitaba ligeramente de forma errática, rascando el bolsillo en donde guardaba el último chocolate. Detrás de ella, Nicole le veía preocupada, así que se acercó y le tomó del brazo. Sally se sobresaltó un momento, pero cuando vio a Nicole a su lado soltó un suspiro de alivio, su mano dejó de agitarse.

Detrás de las chicas estaba Sonic, con las manos tras la cabeza y bostezando. Llevaban un buen rato caminando sin un rumbo fijo y ya empezaba a impacientarse. Miró a lo lejos lo tensa que se encontraba Sally y le pareció curioso que la ardilla se encontraba más nerviosa dentro de una cueva que cayendo desde mil metros de altura. Volteó para comentarlo con Amy, pero su humor cambió al ver cómo la eriza se encontraba en un estado igual o peor, abrazándose a si misma, temblando y mirando hacia todos lados con nerviosismo.

"¿Está todo bien, Ames?".

"¿Eh? ¡Oh! ¡C-claro! ¡De maravilla! Es solo que no sabia que iba a dar tanto frio aquí abajo, jeje..."

Estaba mintiendo. Hacia tanto calor que se le podía distinguir las gotas de sudor en la frente. Ella nunca mentía, no a él.

Sonic se acercó a la eriza y rodeó su cintura con el brazo. Pudo sentir como ella se encrespaba al principio, pero luego empezaba a relajarse.

"No hay necesidad de que te hagas la fuerte"

"No estoy..."

El erizo miró fijamente a la chica y ella enmudeció, su rostro tornándose más rojo a cada segundo.

"No quiero arruinar la misión. P-puedo seguir adelante..."

"Esta bien", Sonic le concedió una sonrisa. "Estamos todos aquí, podemos avanzar juntos", se acercó aún más a la eriza, tomo su brazo para que le rodease y dejó que reposase la cabeza en su pecho.

Era bastante más de lo que el erizo estaba acostumbrado a permitir a la chica y ya empezaba a sentir un poco de pena, pero podía sentir como Amy respiraba con más tranquilidad y avanzaba con más calma, así que él se sintió satisfecho.

"No vayan a hacer nada raro con nosotras presentes, par de tortolos", bromeaba Sally mientras les veía de reojo.

"Yo te iba a decir lo mismo, Sal", replicó el erizo con sorna.

Nicole reaccionó apenada haciendo el amago de dejar el brazo de Sally, pero esta la retuvo y la acercó aún más ella sosteniéndola de la cintura. Sonic y Amy soltaron una carcajada.

Pasados unos minutos de caminata a oscuras llegaron a una zona más abierta y mejor iluminada. Sally y Amy suspirados con cierto alivio, aunque no dejaron de verse nerviosas. Era una encrucijada desde donde se repartían varios caminos distintos, cada uno más oscuro y claustrofóbico que él anterior. Nicole se adelantó y liberó un poco del polvillo de su cuerpo y lo repartió por todos los caminos.

"Realizaré un ligero reconocimiento, me tomará un minuto", explicó la lince.

"Tomate todo el tiempo que necesites. Tampoco es que este muriéndome de ganas de meterme en ninguno de esos agujeros minúsculos", decía Sally mientras se sentaba en el suelo y abría su barra de chocolate.

"¿No trajiste el X-Gear, pero sí dulces? Ese es el segundo chocolate que te comes", regaño Nicole.

"El tercero, de hecho. Y los dulces son míos", aclaró Amy mientras también se sentaba y sacaba un chocolate para ella.

"No deberías de darle tanta azúcar a Sal, Amy. No quiero que entre en estado prediabético"

"¡Argh, que exagerada eres! ¡Tampoco como tanta azúcar!".

"Tranquila Nicole, el chocolate no tiene azúcar, sino Estevia".

Sally se detuvo en seco, perpleja. Observó el chocolate a medio comer y luego a Amy con una expresión de profundo dolor.

"¿... No tienen azúcar? ¡Amy, confié en ti! ¡¿Cómo puedes traicionarme de esta manera?!"

"¡Oh vamos! ¡Llevo años usando Estevia en mi comida!"

"¿«Años»?", Sonic no podía creer lo que escuchaba. "¡¿Entonces mis batidos favoritos que siempre haces tampoco tienen azúcar...?! ¿Cómo puedes ser tan cruel?"

"¡No se hagan las victimas! ¡Ninguno de los dos se dio cuenta hasta que lo dije! ¡Payasos!"

"Ahora no voy a poder sacármelo de la cabeza...", respondía abatido el erizo.

"Ya no sabe igual...", decía Sally tras dar un bocado a su chocolate y soltar un suspiro de tristeza.

Amy le sacaba la lengua a los dos.

"Reconocimiento listo", el polvillo liberado por Nicole había vuelto a ella. "Estoy transmitiendo los datos al teléfono, Sal", parte del polvillo fue volando hasta el dispositivo y se introdujo en él.

"Vale, ya lo veo... Hmm, casi todos los caminos son pasadizos sin salida, solo dos conducen a puntos de interés. Toca dividirnos"

"Perfecto. Yo y Ames podemos ir por uno y ustedes-"

"No", interrumpió Sally al velocista. "Yo y Amy iremos por el camino del Norte. Nicole y tú por el del Sur".

"¿Qué? ¿Por qué?", protestó la lince.

"Solo tú y yo tenemos un mapa de la zona. Si Sonic y Amy van a solas, estarían perdidos".

"¡P-pero entonces que yo vaya con Amy y tú con-!"

"Ya oíste a la jefa, Nic.", el erizo se encogía de hombros y procedía a cargar a Nicole en brazos.

"¡Suéltame! ¡No me lleves así! ¡Y NO ME LLAMES NIC!".

"Si el análisis es correcto, nos encontraremos en algún punto de nuestros respectivos caminos. Nos veremos en el medio"

"¡Hecho!"

"¡No, por favor! ¡Sally, no...!", las suplicas de Nicole se fueron apagando conforme ella y el velocista se alejaban a gran velocidad.

"No sé por qué me da la sensación de que acabas de hacerle algo muy cruel a Nicole", comentó Amy.

"Ella podrá con él, no te preocupes. Ahora necesito hablar contigo a solas"

"¡Si es por lo de la estevia-!"

"Hablaremos de la estevia luego, me refiero a otra cosa..."


El camino Norte era menos angosto y poseía una iluminación pobre pero funcional, lo cual ayudó a que las chicas no se sintieran tan nerviosas mientras lo atravesaban. Pese a ello, avanzaban agarradas del brazo.

"Que ganas tengo de ir a la playa después de esto", bromeó Amy intentando aligerar el ambiente.

"Igual. Ya tuve suficientes lugares oscuros por el resto de mi vida. Por suerte la misión esta yendo bien... pese al mal inicio"

"¡Oh vamos! Eso fue solo un descuido de nuestra parte. ¡Además, salimos de una pieza!".

"Quizá, pero fue por pura suerte. La suerte es lo único que no se puede planificar. Para cuando te das cuenta de que no la tienes, ya es muy tarde".

"¿Por qué suenas tan pesimista de repente, Sal?".

Sally se mantuvo en silencio por un momento, ponderando sus ideas y como debía expresarlas de la mejor manera. Tomó aire y continuó:

"Me preocupas, Amy. Sé de primera mano que eres capaz de hacer las cosas de forma sensata, lo pude ver cuando fui de visita a La Restauración. Por eso me preocupa que seas la primera en saltar al vacío justo detrás de Sonic".

"¡Hey, tú también saltaste!"

"¡Lo sé! ¡Y Nicole nunca va a dejar que lo olvide! Pero lo hice siguiéndote... porque confío en ti".

"¡Y yo confió en Sonic! Es decir, las cosas con él pueden llegar a ponerse complicadas ¡Pero siempre salen bien al final! ¡Él sabe lo que hace!".

"¿El acaso sabia lo que hacía cuando provocó esa explosión hace 7 meses?".

Amy enmudeció, luego agachó la cabeza y apartó la mirada, empezaba a ponerse más nerviosa.

"E-eso... eso fue un accidente..."

"Un «accidente» que casi te cuesta la vida, que nos cuesta la vida a ambas. Igual que lo de hoy".

"S-si, pero...", Amy veía hacia todos lados como si quisiera encontrar la réplica correcta en las paredes de la cueva. "¡P-pero tú me salvaste entonces! ¡Y yo nos salvé hoy! Todo salió bien al final gracias a-"

"La suerte, Amy. Pura suerte..."

Ambas quedaron en silencio. El eco de sus pasos resonaba entre las paredes del pasadizo junto al zumbido ligero de las luces que les iluminaban. A lo lejos se oía un goteo incesante que asemejaba al tic-tac de un reloj. Amy apretó con un poco más de fuerza el brazo de Sally y esta volteó a verla.

"Creo... creo que estas siendo muy injusta con Sonic..."

"No dejes que tu encaprichamiento con él nuble tu juicio, Ames..."

"¿Disculpa? ¡No!", Amy se detuvo en seco, soltando el brazo de Sally con brusquedad. "¡No estoy dejando que nada nuble ninguna cosa de mi, Sally!", su voz hizo eco en toda la cueva.

"¡Shhh, tampoco es para que te alteres así...!"

"¡No! ¡Escúchame! ¡Puedes negarlo toooodo lo que tu quieras! ¡Pero tú y Sonic no son muy diferentes!", la eriza presionaba repetidas veces su índice derecho sobre el pecho de la ardilla.

"¿De qué rayos estas hablando...?"

"¡Ambos tienen un montón de cosas en común! Ambos son intrépidos y osados, tienen un sentido de la justicia muy marcado y se sacrifican por los demás sin pedir nada a cambio, aman la aventura y odian la opresión. La única diferencia es que tú te criaste en un castillo bajo un régimen estricto y Sonic se las a apañado solo por buena parte de su vida. Pero si hubieras vivido la misma vida que él ¡Estoy convencidísima de que te comportarías casi exactamente igual...!", poco a poco Amy se fue calmando y suavizando su actitud. "Creo que es por eso que me llevo tan bien contigo, me recuerdas mucho a él..."

"A estas alturas no sé si lo dices como un halago o un insulto".

"¡Tómalo como tú quieras! Pero para mi es un hecho...", Amy se quedó un momento pensativa, ligeramente avergonzada incluso. "¿Sabes? A veces pienso que, si no fuese porque Sonic y yo somos Completa y Absolutamente Almas Gemelas... tú y él serian una linda pareja~".

Sally consideró un momento el escenario, luego soltó una pequeña carcajada.

"Mira, quizá, pero no lo sé. Supongo que en otra realidad encontraría su arrogancia encantadora, pero ahora solo me parece irritante. A veces me dan ganas de golpearlo"

"¡A mi también! ¡Eso es parte de su encanto!"

"Tienes unos gustos muy raros, Amy"

La eriza abrazaba con fuerza el brazo de su amiga y la acercaba a ella.

"Esos gustos son los que hacen que tú seas mi amiga, Sal~♥",

"... Touché"


En la otra punta del complejo, por el camino Sur, Sonic y Nicole viajaban a una velocidad de infarto por los apretados pasadizos de la cueva hasta llegar a una galería amplia, apenas iluminada por un puñado de focos, con un gran y oscuro precipicio ocupando la mitad del lugar. Nicole se liberó y salto lejos del erizo mientras se sacudía el pánico del cuerpo, luego comenzó a lanzar golpes contra Sonic.

"¡Diez veces! ¡Te dije que bajaras la velocidad diez veces y no me hiciste caso!"

"¡Claro que lo hice! Pasamos de 310 Km/h a 300 Km/h. Casi como tortugas"

"¡Tienes la percepción de la realidad horriblemente alterada...!", la lince soltó un suspiro e intentó recuperar la compostura. "Tu de verdad eres un amante del caos y la anarquía ¿Eh?"

"Lo dices como si fuese algo malo".

"Yo soy más fan del orden y la calma"

"Suena a que tienes como hobby el llenar tablas de Excel"

"Si, de hecho. ¿Y?"

"... Sigamos trabajando. Creo que hay algo allá que te puede interesar".

Junto al precipicio se encontraban una pequeña caseta con un computador, y un elevador que parecía estar averiado. Nicole utilizó su polvillo para introducirse dentro del sistema informático. Se quedó inmóvil mirando el vacío mientras hacia movimientos como de tecleo en el aire.

"Como sospeché, este es un complejo minero"

"¿Otra vez Eggman intentando buscar una "super piedra" como las Esmeraldas o el Ruby Fantasma?"

"Parece ser el caso. Estoy entrando a los registros clasificados... La defensa es solida, pero desactualizada, este lugar fue abandonado hace mucho... Parece que el minado no cumplió las expectativas del Doctor, había realizado una investigación sobre el tipo de recursos que podía encontrar, pero no pudo conseguir lo que en verdad quería... Hmm, ¿Estaba siguiendo un rastro de energía del Caos...? ¿Las Esmeraldas del caos pueden ocultarse bajo tierra?"

"Hasta donde yo sé, no. Son difíciles de rastrear, pero muchas veces se ocultan a plena vista en la superficie".

"Qué extraño... Hay un registro cuya defensa es bastante más robusta, esto me tomará un poco más de tiempo".

"Lo que necesites, Nic. Tampoco es que podamos ir a ningún otro lado"

En aquel oscuro abismo, una extraña brisa helada soplaba, haciendo resonar las rocas circundantes como si el ronquido de una bestia dormitando se tratase. Sonic empezó a sentirse incomodo. Lo suyo no era la claustrofobia, pero estaba ansioso por salir de ese lugar lo más pronto posible.

"¡Listo, logré entrar! Tengo acceso total, puedo averiguar que era exactamente lo que estaba buscando el Doctor... Esto es... «Proyecto Minero para la obtención, refinamiento y explotación del Meta-Cuar...»", Nicole se tapó la boca inmediatamente.

"¿Qué? ¿Qué averiguaste, Nicole? ¿Es grave?"

La lince no reaccionaba, parecía estar enajenada, demasiado aterrada como para percibir el mundo a su alrededor. Volvió en si un momento para continuar su hackeo.

"Por Gaia, que no lo haya encontrado, que no lo haya encontrado, que no lo haya...", musitaba la lince mientras realizaba sus extraños gestos con las manos con mayor rapidez. "No hay nada... ¡No encontró nada! ¡Perfecto!", Nicole apretó los puños, lo que provocó que la computadora en la que estaba conectada explotase, liberando el polvillo de vuelta a ella. "¡Debemos reunirnos con Sally de inmediato!"

"Un momento", Sonic detuvo a la lince sosteniéndola del brazo. "¿Piensas explicarme qué fue lo que encontraste?"

"No...", Nicole fue categórica, pero no podía ocultar su nerviosismo.

"¿Y se supone que tengo que estar cómodo con eso?"

"No lo entiendes, es un asunto de seguridad..."

"¡Hey chicos, por aquí arriba!", el eco de la voz de Amy resonó por toda la galería.

Al alzar la vista pudieron ver como sobre ellos se encontraba un risco desde el cual se asomaban las cabezas de Sally y Amy, está última saludando alegremente. Ambas saltaron hacia las paredes de la cueva, Sally clavó sus espadas, Amy su martillo, y así pudieron bajar de forma segura.

"¿Por qué las caras largas?", preguntó Sally mientras se acercaba. "¿Encontraron algo?"

"Sally...", Nicole agarró a la princesa del brazo. "Debemos hablar"


Mientras Sally y Nicole platicaban en privado, Amy y Sonic esperaban en un lugar más apartado. El erizo estaba de brazos cruzados y bastante irritado. No podía quitar su mirada impasible de las chicas. Su pie agitándose de forma incontrolable.

"¿Algo te molesta, Sonic?", preguntó Amy preocupada.

"Nos están ocultando algo..."

"Quizá es un asunto delicado para ellas"

"¿No se supone que somos un equipo? ¿Acaso no confían en nosotros? Esto no me gusta nada...".

Amy posó su mano sobre los brazos del erizo e intentó que se enfocara en ella.

"Si no nos tuviesen confianza, no estaríamos aquí en primer lugar. Hay cosas que simplemente tardan en decirse... o que no se pueden decir".

"No hay razones para ocultar nada"

"Si que las hay, lo sabes bien. Dudo que La Esmeralda Maestra esté muy segura si todos supiesen en donde está, por ejemplo"

"Eso es... diferente".

Amy tomó una de las manos de Sonic y la apretó entre las suyas junto a su pecho.

"Todo lo que tenga que pasar, pasará eventualmente. Solo se paciente".

Sally llamó indicando a los erizos que se aproximaran.

"Esto es...", la princesa se veía particularmente perturbada, aunque intentaba disimularlo. "Es bastante más grave de lo que anticipé".

"¿Nos puedes iluminar al respecto?", requirió el erizo.

"Por el momento no..."

El erizo soltó un resoplido de exasperación.

"Lo siguiente que debemos hacer es destruir este lugar por completo, no dejar absolutamente nada. De camino a acá Amy y yo pudimos dar con la ubicación de lo que que parecen ser los cimientos, sus puntos débiles; son varios, pero fáciles de romper. Por otro lado, también debemos encargarnos del computador central, no solo destruirlo sino purgar toda la información que contiene, y eso solo es posible en la propia máquina, nada de hackeos remotos. Está resguardado en una caja de seguridad reforzada, algo dura, pero nada que el martillo de Ames no pueda manejar. Entonces, el plan es que, mientras Nicole y Amy van al computador y lo destruyen, Sonic y yo nos encargaremos de los cimientos estructurales uno por uno".

"Pero entonces la cueva entera estaría colapsando con ustedes dentro...", observó Amy preocupada.

"Dime azul ¿Eres más rápido que unas cuantas piedras cayendo?", preguntó Sally al erizo.

"Bastante seguro de que sí, Sal", Aunque permanecía irritado, Sonic no pudo evitar sacar una media sonrisa.

"Bueno, ya lo veremos. Debemos coordinarnos, no solo hay que colapsar la cueva y destruir el computador, también debemos comunicarnos con el equipo Freedom, que desde que entramos aquí ha sido imposible hacerlo, para que así todos podamos evacuar el complejo antes de que implosione".

"Si la misión es un éxito ¿Nos recompensaras contándonos que tanto nos ocultan?", el erizo dedicó una mirada desafiante a la princesa.

Sally y Nicole intercambiaron miradas y la ardilla soltó un suspiro.

"Si la misión es un éxito, y por su puesto que lo será... Hablaré con mi hermano e intentaré convencerle de que nos dejé compartir la información con ustedes..."

"Wow ¿Tan seria es la cosa como para pedirle permiso a tu hermanote?"

"Si, necesito una autorización verbal y escrita el Rey Elias para compartir información sensible relacionada a la seguridad del reino con (y disculpen si sueno brusca con esto) un grupo de extranjeros... Así de serio es".

"Ok, ya lo capto... ", Sonic se removió un poco incomodo, de repente se sentía un poco avergonzado de insistir tanto, aunque no dejaba de estar irritado por el secretismo.

Ambas parejas se fueron juntando para prepararse a partir. En cierto momento Sally y Amy se cruzaron y Amy se acercó al oído de Sally.

"¿Es sobre el Meta-Cuarzo...?", le susurró.

Habiendo sido casi inseparables por esos seis meses de descanso, compartiendo experiencias y sanando mutuamente sus heridas y traumas, era de esperar que tarde o temprano la eriza conociese el mayor secreto del Reino de Acorn. No fue fácil para Sally contarle, todos los Freedom Fighter, en especial Nicole, estaban en contra. Fue la bendición de su hermano la que la convenció de hacerlo definitivamente. "Si confías tanto en ella como para sentir la necesidad de decirle, adelante", fue lo que él le dijo. "Pero como siempre, debes hacerte responsable. No solo de lo que le pase al reino, sino a ella. Recuerda lo que decía papá: el simple hecho de saber sobre el Meta-Cuarzo es una maldición". De vez en cuando Sally se cuestionaba si había hecho lo correcto.

"Si... Él no debe saberlo, nadie debe. Aún no...".

Amy tomó la mano de Sally y la apretó con fuerza, su señal de que lo entendía y no se lo diría a nadie. Ya había pasado un tiempo desde que se lo dijo, y si su "adorado" Sonic aún no estaba enterado, eso implicaba que Amy era de total confianza. Sally se sintió un poco más tranquila.

"¿Tu no vas a velocidades endemoniadamente altas, verdad?", preguntó la lince a Amy.

"Tristemente no, lo siento"

"No te disculpes, lo prefiero así", entonces Nicole se acercó a Sonic y le tomó del brazo. "Por favor, cuida de que no le pase nada a Sally, te lo ruego".

"Te estoy oyendo ¿Sabes? No necesito niñeros", se quejó la princesa.

"Tu tranquila, Nic. Soy un excelente chaperón"

"No, por su puesto que no lo eres", corrigió la eriza.

"Amy~, estoy intentando tranquilizar a nuestra amiga~"

"Tampoco hace falta mentir"

"Que Gaia nos ayude...", Nicole soltó una plegaria al cielo.

Mientras Nicole y Amy se adentraban en la salida de la cueva Sur, Sonic tomó en brazos a Sally y empezó a acumular velocidad hasta el punto en que sus pies se desdibujaron formando la figura del infinito. Salió disparado a hacia las paredes de la galería y comenzó a correr sobre ellas como si la gravedad fuera solo una sugerencia para él hasta alcanzar la salida de la cueva Norte.




Maverick Lore: La "Maldición" del Meta-Cuarzo

"El Reino de Acorn ha tenido por siglos un estatus cuasi-mitológico para otras culturas, esto debido a la existencia del Meta-Cuarzo, un recurso único y (hasta los momentos) exclusivo de nuestra región.

[...] Se cuenta que el Rey Abdullah III, regente del territorio que siglos después seria conocido como Shamar, viajó a occidente en búsqueda de "El Corazón del Caos", el cual se especula que era la Esmeralda Maestra. En sus viajes se encontró con Adam Oak, al que llamó un "rey sin reino", pues poseía El Castillo de Ensueño, pero no tenia súbditos, al menos no unos «reales», sino ilusiones que se cree fueron creadas por Adam con ayuda del Meta-Cuarzo. Cuando Abdullah interrogó a Adam sobre como había logrado tal milagro, este le presentó la primera piedra de Meta-Cuarzo que fue desenterrada en toda la historia, no más grande que una joya para un añillo. En el momento en que Abdullah tocó la piedra, frente a él apareció un pequeño carruaje de juguete que él recodaba haber perdido cuando era niño El rey quedó encantado, embelesado incluso. Adam le regaló la piedra como un gesto de buena voluntad, y cuando Abdullah le preguntó en donde encontró esa piedra Adam felizmente le guio al sitio. Pero por mucho que excavó, Abdullah no pudo conseguir nada.

El Rey Abdullah siguió con su viaje, que concluyó de forma infructuosa pues no pudo hallar nada, ni La Esmeralda Maestra ni más Meta-Cuarzo. Regresó a su reino derrotado e incapaz de olvidar la maravillosa piedra que hacia los sueños realidad. Pasó décadas buscando por todo su territorio una piedra con esas misma capacidades, pero no encontró nada. Envió exploradores para que encontrasen aquel Castillo de Ensueño y excavasen su suelo en búsqueda de la piedra, pero jamás pudieron encontrar tal castillo, como si jamás hubiera existido, tal y como un sueño.

En su obsesión por encontrar la piedra, Abdullah llevó a su reino a la ruina económica, lo cual culminó en una guerra civil que conllevó a su eventual derrocamiento y a una era de oscurantismo en la región".

(Extraído del Libro "Mitos, Leyendas y Verdades de la Corona de Acorn" Vol.4, Por Jupiner Acorn)

"¿Es esta la maldición de la que tanto habla padre?"

(Anotación hallada al pie de pagina del mismo libro. Autor desconocido)