Almas en sintonía
A eso de las 3 de la tarde fue que Amy despertó de su trasnocho. Estaba lejos de descansada y no estaba lista para nada, la cabeza le dolía y sus ojeras eran tan profundas que seguro era capaz de guardar un manojo de rings en ellas.
Mientras tomaba su "desalmuerzo" fue que recibió un mensaje en el teléfono. El remitente era un tal Nexus, era un extraño enlace a una pagina en la cual al entrar descargó automáticamente un PDF de una sola pagina que tenia un código QR y en la parte inferior las coordenadas.
Tras terminar de comer, la eriza corrió a darse un baño y arreglarse. Intentó realizar un milagro con su maquillaje, pero había un limite a lo que podía lograr, las ojeras habían llegado para quedarse. Se puso un vestido ligeramente más abrigado, ya que recordaba que Sally le había mencionado que se encontraban muy al Norte. Tomó algunas chucherías de las que aún tenia sin abrir y se encaminó a la salida.
Afuera el sol estaba radiante... quizá demasiado. El excesivo brillo irritaba a la pobre eriza. Notó también que la tierra frente a su porche estaba removida y que había huellas de pasos, eso también le irritó, tendría que limpiar el alboroto más tarde.
Mientras introducía las coordenada al GPS de su vehículo, sintió una brisa rápida pasar a su lado. Sus sentidos se encendieron y una sensación familiar apareció en su pecho. Sus orejas y cola empezaron a moverse por si solas.
"¿Sonic...?", llamó dudosa la eriza.
"Mira que me es imposible sorprenderte", dijo el velocista a sus espaldas, recostado del lateral del vehículo. "¿Acaso sientes mi Ki o algo...? ¡Wow, que ojeras! ¿Pasaste una mala noche, Ames?".
"¿Qué haces rondando por aquí? ¿Ocurrió algo?".
"No, solo vine a chequear como andabas. Tails me dijo que te vio conectada a Faceshell en la madrugada y me preocupé".
"¡Deberías más bien preocuparte por que ese niño esté despierto hasta tan tarde! El no dormir puede afectar a su crecimiento".
"¡Oye, lo sé! ¡He intentado de todo! Él simplemente hace lo que quiere (que siendo franco, me da hasta orgullo). El router de internet está en su cuarto, y como lo construyó él, lo hizo complicado de manejar adrede para que solo él sepa usarlo".
"Tendré que ir un día a decirle un par de cosas..."
"Quedas totalmente invitada a poner en cintura al zorro, te deseo suerte. En fin ¿Vas a algún lugar?"
"Voy a visitar a Sally".
"¡Oh, Genial! ¿Quieres que te lleve? Seguro que llegamos más rápido".
"No, solo yo estoy invitada. Aparentemente se necesita un pase para no ser aniquilado por el sistema de defensa del país, y solo tengo uno".
"Ok...", el erizo le dio un vistazo más detallado a Amy. "¿Estas segura de que puedes manejar hacia allá sola? No te veo en tu mejor estado..."
"Tranquilo. Me tomé 5 tazas de café cargado para despertar y un litro de agua con valeriana para contrarrestar la ansiedad. Estoy funcional", la eriza dio un pulgar arriba, la mano le temblaba.
La cara del erizo expresaba su escepticismo como una pintura.
"Estoy bien, puedo ir sola. No te preocupes", insistió Amy ya mostrándose más irritada.
"Bueno, si tu lo dices...", el erizo se fue alejando del vehículo lentamente y un poco cabizbajo. "Cuando vuelvas me avisas ¿Ok?".
Mientras Amy reiniciaba la introducción de las coordenadas, una repentina realización la atropello como un camión.
"¡Espera!".
Sonic se detuvo en seco y volteó. Amy estaba masajeándose las sienes de la cabeza y frotándose los ojos haciendo un gran esfuerzo mental.
"¿Te encuentras bien?", preguntó preocupado el erizo.
"Si.. es solo... Las huellas en el porche... ¿Tu las dejaste?".
"Pues si, yo...", el erizo empezó a verse ligeramente abochornado. "Pasé un par de veces por la mañana, pero como vi que aun no estabas despierta..."
"Y me estas proponiendo acompañarme..."
"Eh... ¿Si?"
"Ay...", el rostro de la eriza enrojeció. "¡Estoy tan cansada que por un momento olvidé que me gustas!".
"Wow, entonces debes estar que cierras los ojos y no despiertas más nunca".
"¡Debería estar brincando de la alegría en este momento!"
"Si, eso mismo pensaba yo. Me parecía tan raro que ya iba a ir junto a Tails para investigar si no te habían reemplazado por un clon robot o te estaban controlando mentalmente. Entonces ¿Sí quieres que te acompañe?"
"¡Si, si! ¡Por su puesto que si!"
"¡No se diga más-!"
Un delicado sonido de alarma llamó la atención de ambos, provenía de la muñeca de Sonic. Cuando este apartó parte de su guante, reveló un pequeño reloj comunicador con una pantalla en la que parpadeaba el logo de La Restauración.
"Es Jewel...", Sonic levantó la mirada hacia Amy.
"... Contesta"
Sonic dio un toque a la pantalla y se reveló el rostro de la escarabajo.
"Tiempo sin verte, Jewel".
[Hola Sonic. Lamento importunarte un Sábado]
"¡Que va! Para mi todos los días son Sábados. Dime ¿Qué acontece? ¿Eggman al fin se dignó a dar la cara?"
[No, pero sus Badniks sí. Están haciendo un alboroto en la costa Este de la Isla. Ya he mandado a las Cortadoras de Diamante, pero esperaba que tu pudieras llegar más rápido y brindar apoyo]
"Por su puesto, estaré allí en un parpadeo".
[Muchas Gracias. Te enviaré las coordenadas. Comunícate conmigo cuando llegues], y la llamada culminó.
Sonic se quedó viendo a Amy, quien concedió una leve sonrisa.
"Te necesitan en otro sitio".
"Podría ir y venir. Si solo me esperas unos 5 minutos..."
La eriza negó con la cabeza.
"Está bien... Me puedes invitar a un helado más tarde, para compensar"
"¡Genial! Conozco el sitio ideal en Apotos ¡Los mejores helados del mundo...! ¿O prefieres algo más local?".
"Local es perfecto".
"¡Hecho! Nos vemos más tarde, Ames. Saluda a los FF de mi parte", y dicho eso, el erizo desapareció dejando tras de si una estela de polvo revoloteando en el aire.
La eriza siguió introduciendo las coordenadas en el GPS de su vehículo. Encendió el motor, activó el modo de vuelo... y dio una pequeña pataleta infantil para desahogar su frustración. Cuando terminó, respiró hondo, recuperó la compostura y emprendió el vuelo.
La ubicación a la que apuntaban las coordenadas resultaba enigmática no por ser remota o difícil de hallar, sino todo lo contrario. Amy podía jurar que ella y los muchachos habían pasado en más de una ocasión por encima del sitio sobrevolando con el Tornado o pasado muy cerca por tierra, y jamás se habían encontrado con algún poblado o ciudad, menos aún con todo un reino.
La alfombra verde del bosque se extendía por cientos, quizá miles de kilómetros, sin el más mínimo rastro de actividad urbana o rural. Habiendo estado unos 15 minutos volando, Amy estaba empezando a preocuparse de que quizá había introducido las coordenadas mal. Cuando fue acercando su mano a la pantalla del GPS para volver a configurarlo, una notificación de transmisión entrante apareció. Tales notificaciones solo saltaban con mensajes de emergencia de La Restauración, pero el logo que aparecía en la pantalla era distinto: una bellota atravesada por una espada. Amy acepto dudosa la transmisión.
[Se encuentra sobrevolando territorio aéreo restringido. Identifíquese de manera inmediata].
"Eh... ¿Cómo se supone que lo haga?".
Cómo si respondiera a la pregunta, el mensaje dio paso a la activación de la cámara del vehículo que se utilizaba para videollamadas. Amy se posicionó frente a la cámara y saludo de forma incomoda, pero no hubo respuesta. Al cabo de unos segundos volvió la transmisión.
[Tiene 20 segundos para identificarse o será interceptado por la defensa antiaérea]
"¡¿Qué?! ¡U-u-u-un momento!".
La cámara volvió a activarse mientras de fondo sonaba la transmisión realizando la cuenta regresiva. Amy buscó desesperada algo que le sacase del embrollo, por un segundo consideró destrozar el panel de transmisión con su martillo, pero entonces recordó el documento PDF con el código QR. Buscó en su bolso su teléfono, revisó la carpeta de descargas del dispositivo entre las mil y una cosas que albergaba hasta que pudo dar con el documento. Lo abrió y puso la pantalla del móvil frente a la cámara, su teléfono se resbaló, lo buscó bajó los asientos, lo halló y volvió a ponerlo frente a la cámara...
[Tres, dos... Procesando código de identificación, por favor espere... ¡Ah, hola Amy!], la voz robótica de la transmisión dio paso a la voz de Nicole. [Llegas temprano, creo que Sally aún no se ha terminado de arreglar-]
"¡¿De verdad estuvieron a punto de volarme en pedazos?!"
[¿Eh? ¡Ah! Si, sin duda. No entiendo por qué tardaste tanto en identificarte, hubiera sido muy triste]
"¿Como iba a saber que tenia que usar el QR?"
[¿No quedó claro? Hm, quizá Bunnie tenia razón en que debo ser más explicita...]
"¡Si, hubiera sido de mucha ayuda!"
[Ok, lo mejoraré para la próxima ¡Gracias por el Feedback!]
"Claro, de nada... Oye ¿De verdad estoy en el lugar correcto? No veo ni una sola ciudad cerca..."
[Si, descuida, estás cerca de llegar. Me he tomado la libertad de actualizar las coordenadas de tu GPS y activar el piloto automático de tu vehículo, te llevará directo al punto de encuentro, tu solo relájate]
"Si tu lo dices..."
Cuando la transmisión finalizó, el auto volador empezó a avanzar por su cuenta hasta su nuevo destino. Fue adentrándose más en el bosque, sumergiéndose entre las copas de los inmensos arboles de secuoya, pinos y robles. Pasado un tiempo a lo lejos Amy pudo avistar un extraño muro de arboles que le cortaba el paso, sin embargo el vehículo avanzaba directamente hacia él, sin disminuir la velocidad ni dar muestras de que fuera a desviarse.
"Eh... ¿Nicole? Unos arboles enormes bloquean el paso..."
[Si, ese es borde exterior, ya estas por llegar]
"Pero estoy yendo directo hacia ellos... ¿No me voy a estrellar?"
[Descuida, no pasará nada]
A solo un puñado de metros de colisionar contra los arboles, Amy se replegó a su asiento y se puso en posición para saltar al vacío de ser necesario.
"¡Nicole!", gritó la eriza cuando el frente del vehículo estuvo a escasos centímetros de tocar el muro.
El morro del auto atravesó la corteza del árbol como cuchillo caliente en mantequilla, el resto del vehículo avanzó sin problemas hasta estar completamente dentro, había atravesando un muro holográfico y se encontraba en un pequeño conducto artificial. Al otro lado del pasaje pudo volver al exterior y la vista había cambiado radicalmente.
Inmersos en el verde del bosque se podían observar todo tipo de edificaciones, casas y rascacielos. Construcciones que no rompían con el paisaje natural sino que se amoldaba al mismo. Una ciudad compuesta en su totalidad por casas-árboles. El auto tomó más altitud para evitar los edificios más cercanos y desde ese punto Amy pudo notar la verdadera envergadura del territorio. Era una metrópolis completa, con sus calles, vías de metro y tranvía, urbanismos y barrios enteros que se extendían por kilómetros.
[Estas sobrevolando Knothole, nuestra «ciudad portuaria». Aunque en realidad no tenemos puerto, pero es la ciudad desde donde el resto del reino se conecta con el mundo exterior, y por ello es tan cosmopolita y grande, la segunda más grande después de la capital]
"¡Increíble! ¿Cómo es que jamás he notado una ciudad tan grande? Podría jurar que hemos pasado infinidad de veces por aquí en el Tornado".
[Si miras el cielo detenidamente seguro le ves algo raro]
La eriza obedeció y viró su vista al cielo. Era difícil de notar a la primera, pero se podían apreciar ligeramente unos artefactos visuales, como pixeles en una pantalla, prendiéndose y apagándose cual bruma digital transparente.
[Es una capa holográfica unidireccional que permite el paso de la luz solar mientras proyecta al exterior una imagen del bosque. Se extiende por todo el reino]
"¡Woah! ¡Tails se volvería loco si viera esto!".
[Gracias, Es mi segundo mayor orgullo hasta la fecha]
Dejando atrás la ciudad de Knothole Amy se adentro en la parte más rural del reino, sobrevolando sembradíos y ganaderías. Las personas en tierra firme le saludaban alegremente y ella saludaba devuelta. Al cabo de unos minutos de vuelo pudo avistar otro muro de arboles que rodeaban una ciudad.
"¿Qué onda con esos arboles tan grandes? ¿Son artificiales?"
[Nop, las Meta-Secuoyas son arboles reales, con una mutación natural que les hace casi indestructibles]
"¿«Meta-qué cosa»?"
[Vas a oír eso de «Meta» muy seguido por aquí, mejor vete acostumbrando. Estas por atravesar el Borde Interior y entrar a la capital, Oak Shire]
Tras sobrevolar el enorme muro de arboles, Amy entró a la Megalópolis amurallada que era la capital. La mega ciudad era al menos el triple de grande que Knothole, perdiéndose en el horizonte. Atravesar la ciudad hasta el centro era como viajar en el tiempo, en los bordes se podían ver los edificios y barrios más modernos, mientras que a más se acercaba al centro, más tradicionales eran las casas y edificios. En el epicentro de todo, enmarcado por la cordillera de montañas al fondo, un enorme y glorioso castillo cautivaba la vista de la eriza. Era como si todos los castillos de princesa que todas las niñas del mundo alguna vez soñaron se hubieran combinado en un solo edificio, resultaba difícil asimilar que fuese real.
El vehículo hizo una ronda al castillo hasta su lado más norte, donde se encontraban un aeropuerto y un helipuerto privados. A la espera de la eriza estaban dos siluetas conocidas, Nicole y Sally. El auto se posicionó sobre el helipuerto y bajó su altitud hasta tocar suelo. La eriza salió de un salto del vehículo y corrió a darle un abrazo a Sally, quien le correspondió con el mismo entusiasmo.
"¡Wow, te ves hecha un desastre! Que yo recuerde eras una eriza, no un mapache", bromeó Sally.
"¡Mira quien habla! Con esas ojeras seguro te da para guardar mi martillo, y te sobraría espacio".
"Bienvenida al Reino de Acorn, Amy", saludó cordialmente Nicole detrás de ellas. "Espero que hayas disfrutado el vuelo".
"¡Ha sido fantástico, que lugar tan maravilloso es este...! ¿Reino de Acorn...?", Amy se quedó pensativa por un momento.
"Su majestad, procederé a reunirme con el resto del equipo para empezar la misión de reconocimiento", expresó Nicole mientras hacia una reverencia y el amago de retirarse.
"¿Por qué el «Su Majestad» tan de repente?", cuestionó la ardilla con sorna.
"Intento dar una buena primera impresión frente a la visita ¿Si?"
"Espera... Majestad... Reino de Acorn... Sally Acorn... ¡¿Eres de la realeza?! ¡¿Ósea que el castillote y todo el país es tuyo?!".
"¿No le dijiste que eres la princesa?", cuestionó Nicole a Sally.
"Sabes que no me gusta hablar de eso..."
"¡Pensé que eras una capitana o una comandante!"
"También lo es, Comandante de las Fuerzas Armadas del Reino y Capitana de los Freedom Fighters", aclaró Nicole.
"Soy polifacética", fanfarroneo un poco la ardilla.
"¡Por Gaia, ya van dos princesas que son mis amigas! ¿Tu también controlas algún elemento como el agua o el viento?", preguntó con mucha ilusión la eriza.
Sally y Nicole intercambiaron miradas de confusión.
"Vale, me voy yendo Sal", se despidió Nicole al final. "Cualquier cosa que necesites, me avisas", y se fue corriendo en dirección al hangar adyacente a la pista de aterrizaje.
"¿No vas a acompañarles?", preguntó Amy.
"Les dije que me tomaba un día libre para recibirte"
"¡Uhhh, que halagador!"
"También que Nicole me obligó a no participar en ninguna misión de campo hasta que logre arreglar mi ciclo de sueño. Y como me aburro solo dando ordenes subida en la Sky Patrol..."
La luz que entraba por los altos ventanales del castillo le confería un brillo adamantino a sus blancos muros y dorado a sus decorados. El interior respiraba con vida que fluía gracias al contingente de trabajadores que sudaban la gota gorda para mantener prístino el recinto. Cientos de limpiadoras puliendo los pisos y quitando el polvo de las enormes cortinas, de forma grácil y en perfecta sincronía, sonrientes.
Sally guio a su visitante por la mayor parte del lugar. En la cocina real, el doble de grande que la de un restaurant promedio, los cocineros parecían estar domando el infierno, doblegando a la llama y haciéndole trabajar a su merced; estaban sudorosos y eran muy mal hablados, pero ni el más mínimo rastro de animosidad se podía presentir en el aire, solo la pasión de realizar un trabajo bien hecho. Amy estaba encantada.
El comedor, explicó la princesa mientras lo recorrían, había sido modificado por el nuevo rey; antes era una gran habitación medio vacía con una sola mesa alargada en donde solo estaba permitido que estuviera la familia real. Ahora era un comedor en toda regla, con varias mesas sobre las que podían comer los súbditos junto al rey y su familia, que se ubicaban al fondo del salón en una mesa sobre una tarima desde la cual podía ver a la prole.
Pasaron por los baños, en donde además estaban unas aguas termales artificiales y un sauna. Por el salón de fiestas y conciertos. Por la armería y lo establos. Por casi todos los lugares menos el salón del trono.
"¡Este lugar es tan mágico!", expresaba eufórica Amy mientras ella y Sally caminaban por un pasillo de camino al ala norte. "Siempre había soñado con vivir en un lugar así ¡Te tengo tanta envidia!".
"Bueno... es un poco demasiado para mi gusto"
"¿No te gusta? ¿Por qué?"
"Porque es una aburrida", interrumpió una voz masculina detrás de las chicas.
Al estas voltear se encontraron con un joven que, si no se prestaba la suficiente atención, podría fácilmente confundirse con Sally. Apuesto, de porte orgulloso pero cercano, envuelto en vestiduras opulentas finamente confeccionadas a su medida, caminando hacia ellas con las manos en la espalda y una afable sonrisa.
"¡Elias!", expresó con alegría Sally mientras saltaba a abrazarle. "¡Te habías perdido por dos días seguidos, sabandija!"
"Argh, demasiadas reuniones eteeeernas con el senado", lamentaba el joven mientras se restregaba el rostro. "Estoy a punto de mandar a que me construyan una cama allá".
"Lo dices en broma, pero estoy segura de que lo haces y los ministros no dirían ni pio"
"¿Quien dijo que bromeaba? Ya mandé a que tomaran las medidas, será King-size porque ¿Por qué no?. En fin ¿A quien tenemos de visita hoy?"
"Elias, ella es Amy Rose, la genio que evito que mi última locura fuese en verdad la última. Amy, este flojo que tengo acá es Elias, el rey y mi hermanito menor".
"En realidad somos mellizos..."
"Pero yo soy 30 minutos mayor"
"Y aún así, yo soy más alto"
"Pero yo soy más fuerte"
"Y yo más listo"
"Y yo más valiente"
"Y yo más guapo"
"Y aún así, sigues soltero"
"¡Ohhh-hoho! ¡Tu...!", Elias rodeo el cuello de Sally con un brazo mientras le frotaba los nudillos en la cabeza. "¡Eres tan, TAN adorable, hermanita!"
"Es un placer conocerle, su majestad", se inclinó Amy mientras aguantaba las ganas de reír.
"¡El placer es todo mío, Señorita Rose!", Elias dejaba a Sally de forma brusca mientras se acercaba a tomarle la mano a Amy. "Muchas gracias por salvarle el trasero a la busca-problemas de mi hermana".
"¡Ni lo mencione! Fue ella quien me salvó a mi primero".
"De cualquier forma, te estoy eternamente agradecido, de verdad", el tono que adoptó Elias de pronto era diferente, más serio, pero reconfortante y rebosante de gratitud. "Ella es muy cabezota y molesta, pero es lo más preciado que tengo en todo el mundo. Muchas gracias por dejarla que me siga molestando por mucho más tiempo", y procedió a darle un beso en la mano.
"A-a su servicio, su majestad", la eriza volvió a inclinarse mientras trataba de ocultar su bochorno.
"¡Qué cursi eres!", bromeó Sally mientras separaba a los dos. "¿No tienes una reunión pendiente con los ganaderos del Este? Si les sigues haciendo esperar, van a empezar a exigir que te pasen por la guillotina, y estoy dispuesta a cooperar con ellos".
"Suena mejor a otra reunión con el senado. Pero primero debo ir a reunirme con Fin. No sé por qué de repente se puso aún más exigente estos últimos meses. Se supone que es mi consejero, no mi jefe".
"Míralo por el lado bueno, te ayuda a mantenerte humilde"
"Quizá. En fin, que disfrutes tu visita a nuestro reino, Amy. Y si mi hermana se las ingenia para meterte en otro embrollo, tienes mi permiso real para darle un fuerte golpe en la cabeza".
"¡Ya lárgate de aquí!", Sally empezó a ahuyentar al monarca.
"¡Se nota que se quieren mucho!", expresó Amy estando ya a solas con Sally.
"¿Yo y Elias? Sin duda. Daria mi vida por él, y sé que él haría lo mismo por mi".
"Pero ser Rey siendo tan joven..."
"Es lo que tocaba. Papá no está en sus cabales, la coronación de Elias fue casi de emergencia, pero lo ha sobrellevado como un campeón, en parte gracias a los consejos de Fin, pero también es que Elias nació para ser un Rey".
"Ya me imagino, se le ve como uno muy amable y justo... aparte de bien parecido".
"¿Estas interesada? Porque en verdad estoy preocupada por su soltería y ando buscándole pretendientes".
"¿Qué? ¡No, que va! No podría. Mi corazón ya le pertenece a otro..."
"¡Ah, cierto! Tu y Sonic son novios ¿No?".
"Sep", a la eriza no le tembló el pulso ni tuvo la más minima duda al responder. "Ósea, «extraoficialmente» somos pareja, almas gemelas incluso. Super confirmado a falta de que se confirme".
"¡Ah, ya entiendo! ¡Él es tu crush!".
"¡Sally, no me cortes del rollo! ¡Estoy manifestando! Sonic es muy distraído y tímido como para aceptar lo evidente. Pero es cuestión de tiempo para que se de cuenta"
"Paciencia y perseverancia."
"¡Exacto!"
"Eres tan divertida"
Justo a las afueras del ala norte del castillo se encontraban los jardines reales. 6 hectáreas de vegetación vibrante, extendiéndose hasta donde alcanzaba la vista. El lugar asemejaba a un viejo palacio deshecho por el tiempo y el cual había sido reapropiado por la naturaleza. Paredes y pilares totalmente recubiertos por todo tipo de flores, viviendo en armonía, acompañados por arboles frutales en temporada de fructificación.
Amy recorría el campo como si fuese una niña en un parque de atracciones. Tocaba y olfateaba cada flor que se encontraba y se reía con ilusión. Tras de ella Sally la seguía con una actitud más sosegada pero llena de satisfacción.
"¡Estoy en el paraíso!", exclamaba la eriza mientras se tiraba y revolcaba sobre el césped.
"Sabia que te encantaría", se regocijaba la princesa. "A mi también me gusta este sitio. De los pocos delirios grandilocuentes de mi familia de los cuales sentirme realmente orgullosa".
"¡Esas son Hydrangea hypoglauca! ¡Y esas de allá son Crocus sativus! ¡Ohh! ¡No puede ser! ¡Paphiopedilum rothschildianum!".
"¿De verdad te sabes sus nombres científicos de memoria o te los estas inventando...?"
"¡Es que me encantan las flores! Están en mi Top 3 de hiper-fijaciones".
"¿Cuales son las primeras 2?"
"Sonic y la cocina, en ese orden".
"(¿Por qué no me sorprende?). Bueno, estos jardines son producto de años, generaciones enteras, recolectando ejemplares de todo el mundo. El objetivo es convertir el jardín en un refugio para resguardar todas las plantas del mundo en caso de algún desastre mundial".
"¡Qué objetivo más maravilloso! ¡El único otro lugar que se me ocurre que sea tan bello es Angel Island!"
"Si, es realmente úni--", Sally parpadeó dos veces antes de procesar la información. "¿Angel Island es real?"
"¡Claro! ¿No lo sabias? De allí viene Knuckles"
"¡P-pensé que solo era un mito! ¡Rotor y su familia llevan años descifrando códices y pergaminos para probar su existencia...! ¿De verdad existe una Isla que flota en el cielo?"
"¡Sep, y es hermosa! De vez en cuando voy de visita y a pasar unas mini vacaciones. Un día de estos quizá convenza a Knuckles para que te deje ir...", la atención de la eriza fue súbitamente capturada por un avistamiento a lo lejos.
Al amparo de la sombra de un gran y vetusto roble, encajada en un montículo de tierra que le separaba del resto de plantas. Prístina y misteriosa, con un aura fantasmal que le hacia parecer etérea e irreal: una Orquídea Añil.
La eriza se fue hacia ella, primero a gatas, luego caminando y al final corriendo, embobada como un zombie, sin despegar los ojos de la flor. Se arrodillo frente a ella como quien se arrodilla para rezar, e intentó acercar las manos para tocarla, deteniéndose a medio camino al temer que quizá desapareciera si lo hacia.
"Jamás he visto nada como esto en mi vida...", musitó, quizá para si misma.
"Impactante ¿Verdad?", Sally se le unía a sus espaldas. "Es la reina del jardín, bastante apropiado".
"¿Cómo se llama?"
"¡Esa me la sé! Es... ehm... q-queruso... querusola... Espera un momento...", Sally sacó el teléfono de Nicole de su bolsillo y le tomó una foto a la flor.
"¿La estas buscando por Internet...?".
"¡Claro que no! Le estoy preguntando a Bunnie. Su familia es la que se encarga de cuidar los jardines y sabe de estas cosas... ¡Ajá! La flor es una... Quercussolus lacrimae... (Jamás en mi vida me iba a acordar de ese nombre)".
"¿«Lagrima de Roble Solitario»? Qué nombre más triste..."
"Si, ese es su nombre vulgar. También la llaman Lágrimas de Acorn, o simplemente Lacrima...¿Sabes Latín?".
"Lo básico, Tails me enseñó".
"Ah"
"¿Por qué tiene ese nombre?".
"Según la leyenda, mi ancestro, Adam Oak, "El Primero y el Único", lloró de felicidad bajo este roble, y de las lágrimas brotó la primera flor. Simboliza la prosperidad del reino y son un poco sagradas. Solo quienes pertenecen a la corona pueden manipularlas. Esta pequeña en particular está bajo el cuidado de Elias".
"¡Pues Elias está haciendo un excelente trabajo! ¡La flor está de maravilla! ¡Es tan bella!".
"Y esa es una de las razones de que Elias sea el Rey y yo no...", Sally notó que la eriza no entendía a lo que se refería. "Hay un dicho que dice que, así como es un Acorn con su flor, lo va a ser con su reino. Yo tengo mi flor, pero... la pobre está ya en cuidados paliativos. Simplemente la jardinería no es lo mío".
"Yo podría enseñarte, si quieres".
"G-gracias, pero...", la joven princesa parecía indecisa. "H-hey ¿No quieres ver películas en mi habitación? La semana pasada Rotor actualizó el sistema de sonido surround y he estado buscando la excusa perfecta para ponerlo a prueba".
Amy notó el esfuerzo que estaba haciendo Sally para disimular y cambiar la conversación. Le dio mucha curiosidad, pero prefirió no presionar a su amiga. Si no quería hablar sobre su flor, tendría sus razones.
"Eh... ¡Claro, vamos!".
Mientras Sally llevaba de la mano a Amy hasta el interior del castillo, la eriza no podía evitar voltear la vista a la Lacrima...
Los créditos rodaban en la gran pantalla al fondo de la habitación, el sonido estaba reducido al mínimo mientras las chicas, rodeadas de bolsas de chucherías vacías y a medio comer, charlaban recostadas sobre el gran sillón, descalzas y arropadas por un gran edredón abrigado.
"... Y cuando recobré la consciencia pude ver en el cielo una luz tan brillante que por un momento creí que era un segundo sol, pero eran Super Sonic y Super Silver. Pude ver como el Virus Metal era arrancado de mi cuerpo, de las demás personas y de las plantas. ¡Estaba tan aliviada! Pero luego ocurrió una explosión y Sonic desapareció. Por suerte mi amiga Blaze (la otra princesa de la que te hablé) le ayudó a volver ¡Y todo pudo regresar a la normalidad!".
Sally dio un largo silbido.
"Y yo que pensaba que habíamos visto lo peor del Virus Metal cuando golpeó a Knothole. Por lo que me cuentas, debió ser muy duro."
"Oh, seguro que lo fue ¡Pero al final pudimos superarlo...!", Amy sonrió, pero Sally no parecía tan convencida.
"¿De verdad? Ese tipo de cosas son difíciles de superar, más aún de olvidar".
La sonrisa de la eriza fue desapareciendo poco a poco y ella quedó en silencio por un momento. Se acurrucó un poco más en su sitio, por su mente pasaron cientos de recuerdos, imágenes y ruidos. Llantos, peleas, ruegos, sensaciones... El aborrecible terror que sintió mientras veía el metal trepar por su piel y cómo poco a poco perdía su sentido del yo.
Cerro los ojos, agitó la cabeza y soltó un gran suspiro.
"¿Sabes? Antes de lo de hace un mes, las pesadillas que tenia eran sobre el Virus Metal. Y antes de eso...", más recuerdos cruzaron su mente: cientos de aliados sucumbiendo ante las fuerzas de Eggman ayudadas por el chacal Infinite. "... Eran de la guerra de resistencia. Y antes de eso...", el robot Zero atravesando los monitores en la base de Eggman; chispas saltando por los aires, vidrio cayendo y pulverizándose en el suelo. "... Sobre aquel estúpido robot que me perseguía a mi y al Flicky que quería salvar. Y antes de eso...", unos ojos carmesí llenos de rencor pese a ser artificiales en el rostro metálico de una replica perversa de su amado. "... De cuando Metal Sonic me secuestró en Little Planet..."
"Suena a que estas saltando de trauma en trauma, Amy..."
"Quizá", Amy soltó una pequeña risa amarga antes de tomar un trago de su vaso con soda. "A lo mejor es el costo de vivir una vida de aventuras"
"Y que lo digas", Sally suspiro y también tomó su vaso para luego acurrucarse igual que Amy. "Yo... también tenia pesadillas regulares con cosas que me sucedían en mis viajes con los Freedom Fighters."
"¿Qué cosas?"
En la mente de Sally ella podía vislumbrar, como si estuviera viviéndolo otra vez, un cumulo de personas infectadas, a medio camino de convertirse en Zombots, hacinadas sobre los muros de hormigón instalados para retenerles, rogando por que le salvasen. La impotencia, el dolor, la vergüenza...
"Cuando tuvimos que evitar que el Virus Metal se expandiese a todo el país y Knothole se volvió un infierno...", más recuerdos: las manos de dos docenas de personas elevándose sobre el agua rogando por salvación. "... Aquella vez cuando intentamos rescatar a los civiles en la inundación de Station Square...", oscuridad, una respiración agitada, un olor metálico en el aire. Terror, terror..."El accidente que... volvió a Bunnie lo que es ahora..."
"¿Eso fue un accidente?"
"Si, uno horrible", seguía recordando: la voz de Elias oyéndose distante, ahogada, terror, un cuerpo inmóvil entre los escombros. Terror. "Aquella vez no actué a tiempo y ella...", la pierna de Sally empezó a temblar de forma involuntaria. La chica intentó obligarse a detenerse y continuó. "Cuando te vi en peligro, temí que volviese a repetirse con alguien más. Nicole tiene razón, actué sin pensar... pero no me arrepiento".
Sally pudo sentir como sus manos eran rodeadas por las de Amy, estaban cálidas. Al levantar la vista pudo ver el rostro de la eriza con una sonrisa reconfortante.
"Tampoco me arrepiento de haberte conocido"
Agarradas de las manos, ambas alzaron la vista al techo y se quedaron viendo la nada por un largo rato.
"A lo mejor necesitamos dejar de saltar de trauma en trauma por un tiempo y... tomarnos unas vacaciones", sugirió Amy, en su voz se le notaba un poco su somnolienta.
"Si, como por...", Sally empezó a bostezar. "Una semana, quizá".
"O dos semanas..."
"O un mes..."
"O seis meses..."
"Seis meses suena bien, creo que...", la ardilla dio un largo bostezo y fue cerrando los ojos. "Creo... que suena bien..."
"Si...", la eriza dio otro gran bostezo. "Seis meses... solo nosotras dos..."
"Solo...nosotras..."
Y ambas chicas cayeron a los brazos de Morfeo, una en frente de la otra, durmiendo profundamente.
Maverick Lore: La Flor de Sally
"Jamás entenderé porque Sally le mintió a Amy sobre su flor. Creo que está llevando su odio a la idea de ser reina demasiado lejos, ya se ha vuelto absurdo.
La flor estaba en perfecto estado, casi tan impoluta como la de Elías. Ella sabía como cuidarla a la perfección. No puede no saber como cuidarla, ya que el ex rey Max le enseñó a ella y solo a ella, porque él quería que Sally fuese la reina, no Elías. Pero Elías sabia lo mucho que Sally detestaba la idea de convertirse en reina, por eso movió cielo y tierra para que fuera él el coronado y así proteger la libertad de Sally.
Podrá negarlo una y mil veces, pero es obvio que ella se siente culpable, por que cree que orilló a su hermano a «sacrificarse» por ella. La coronación de Elías fue repentina, atropellada y llena de polémica. Aún hay quien dice que fue una usurpación, que la demencia del Rey Max fue un invento ideado por Elías para apoderarse del trono. Patrañas, por su puesto. El Rey Max está efectivamente loco, y después de Sally, Elías era el que menos quería tomar el trono (¿Quién en su sano juicio no querría ser un monarca? Esos mellizos Acorn son rarísimos).
Elías nunca se vio a si mismo como rey, sino como un guerrero. Decía querer convertirse en «La Espada de Acorn», la primera línea de defensa del reino. Pero terminó convirtiéndose en su «escudo», mientras Sally tomaba su lugar como la «espada», estando al mando de las fuerzas armadas y los Freedom Fighters.
A lo mejor la flor le molestaba a Sal porque le recordaba a esa culpa de haberle robado su sueño a su hermano... No puedo hablar por Elías, pero dudo que le tenga el más mínimo rencor, y pareciera irle bien como rey.
A lo mejor no es culpa, si no algo más... ¿Se sentirá indigna? ¿Entonces qué? ¿Acaso cree que Amy-suga es más digna que ella y por eso le regaló la flor en su cumpleaños? ¿O acaso quería deshacerse de ella y esa era la mejor forma...? No, eso no suena para nada como Sally...
¡Argh, que frustrante no poder saber que pasa por la cabeza de Sal! Era más fácil cuando hablábamos más, antes del...
Ya, mejor lo dejo hasta aquí o me entrará la depre. Le pediré a mi 'twan-suga que vayamos a comer unos helados juntos, eso siempre me sube el animo."
(Extraído del Diario de Bunnie D'Coolette)